El Pacífico registra un calentamiento excepcional y los pronósticos anticipan un episodio de fuerte a muy fuerte durante los próximos meses. En el norte argentino, la atención está puesta en las lluvias, las crecidas y la prevención de posibles inundaciones.
¿Sabías que un fenómeno que comienza a miles de kilómetros de Salta puede influir en las lluvias, las temperaturas y el comportamiento de los ríos de la provincia?
Se trata de El Niño, un patrón climático que está intensificándose y que podría alcanzar una magnitud excepcional durante el período 2026-2027.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las condiciones observadas en el océano Pacífico ecuatorial corresponden a una fase cálida de fuerte intensidad. El organismo estima que existe un 100% de probabilidad de que El Niño continúe durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2026. Por su parte, el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos proyecta una probabilidad superior al 83% de que el episodio se mantenga en niveles fuertes o muy fuertes entre enero y marzo de 2027.
¿Qué es el fenómeno de El Niño?
El Niño forma parte del sistema conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Se produce cuando las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial aumentan por encima de los valores habituales y se modifican los patrones de circulación atmosférica.
Estos cambios repercuten en distintas regiones del planeta y pueden alterar la distribución de las precipitaciones. En algunas zonas favorecen las lluvias abundantes, mientras que en otras pueden provocar períodos más secos.
La expresión “súper El Niño” se utiliza para describir episodios de intensidad excepcional, aunque no constituye una categoría oficial independiente. La evolución actual mantiene en alerta a los organismos meteorológicos por la posibilidad de que el calentamiento del Pacífico alcance valores históricos.
¿Cómo podría afectar a Salta?
En Salta, la atención se concentra especialmente en la temporada de lluvias y en los posibles efectos sobre las localidades más expuestas a tormentas intensas, desbordes de cursos de agua y anegamientos.
El fenómeno puede favorecer condiciones más lluviosas en sectores de la Argentina, pero sus consecuencias no son iguales en todo el territorio. En una provincia con geografías tan diversas como Salta, los efectos pueden variar entre las zonas de montaña, los valles, las yungas y el este provincial.
Las precipitaciones intensas pueden generar complicaciones en caminos, afectar la actividad agropecuaria y dificultar la circulación, especialmente en sectores rurales. También hacen necesario prestar atención a la evolución de los ríos y arroyos, así como a las condiciones de las rutas y los accesos a localidades del interior.
Sin embargo, la presencia de El Niño no significa que todas las localidades salteñas vayan a registrar lluvias extraordinarias ni permite anticipar por sí sola inundaciones en lugares específicos. Para conocer las condiciones esperadas en cada región es necesario consultar los pronósticos y las alertas oficiales.
¿Por qué es importante seguir su evolución?
La intensidad del fenómeno aumenta las probabilidades de que se manifiesten efectos climáticos asociados a El Niño, aunque no garantiza que ocurran de una manera determinada. Por eso, el seguimiento meteorológico resulta fundamental para anticipar riesgos y organizar medidas preventivas.
En Salta, mantenerse informado sobre las alertas por tormentas, evitar circular por zonas inundadas y no intentar cruzar ríos o arroyos crecidos son algunas de las precauciones importantes durante la temporada de lluvias.
El SMN continúa monitoreando la evolución del ENOS y publica actualizaciones sobre su intensidad y las tendencias climáticas.
Un fenómeno que nace en el Pacífico puede tener repercusiones en el norte argentino. La clave para Salta será seguir de cerca los pronósticos locales y reforzar la prevención ante posibles episodios de lluvias intensas.
