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A tan solo dos horas de la capital provincial, existe un rincón donde la naturaleza despliega toda su fuerza y la historia se respira en cada rincón. Escondido tras el imponente contorno de la Quebrada de Escoipe, Potrero de Díaz emerge como una joya para el viajero que busca desconexión, aventura y una inmersión auténtica en las tradiciones del norte argentino.

Esta pintoresca comarca, ubicada en el departamento de Chicoana, propone un viaje fascinante no solo a través del mapa, sino también a través del tiempo. Con una biodiversidad asombrosa, un patrimonio cultural vivo y paisajes que quitan el aliento, el destino se consolida como una de las escapadas más deslumbrantes y menos exploradas del Valle de Lerma.

El viaje hacia esta comarca es una experiencia fascinante en sí misma. Para iniciar la travesía desde la ciudad de Salta, hay que tomar la Ruta Provincial N° 33 e internarse en la imponente Quebrada de Escoipe hasta alcanzar el paraje El Nogalar, donde la escuela N° 4578 "Jaime Dávalos" marca el punto de giro. Tras cruzar un arroyo hacia la izquierda, comienza un ascenso serpenteante por un camino de montaña de 17 kilómetros que atraviesa una frondosa selva montana.

10 11 potrero2Durante el trayecto, los amantes de la fauna encontrarán un verdadero paraíso de observación de aves. El manto verde de la montaña resuena con el canto de bandadas de loros, pavas de monte y vistosas urracas, acompañado por el murmullo continuo de las vertientes de agua cristalina rodeadas de helechos.

El trayecto requiere cierta precaución por sus curvas pronunciadas, tramos estrechos y la habitual presencia de ganado en la vía. Si bien es factible transitarlo en vehículos de tracción simple durante la época seca, las camionetas 4x4 garantizan un viaje sin contratiempos. Asimismo, el desafío técnico del camino atrae año a año a numerosos ciclistas, amantes del mountain bike y motociclistas que buscan poner a prueba su destreza.

A mitad de la subida, un área de descanso gratuita y arbolada a orillas del arroyo ofrece el punto perfecto para recargar energías, hacer un picnic al aire libre o instalar una carpa bajo la sombra.

 

Encantos

Uno de los grandes encantos de la travesía es la riqueza geológica que bordea la ruta. Los cortes de la montaña exponen estratos rocosos de millones de años que narran la evolución del planeta desde épocas prehistóricas.

10 11 potrero3Al avanzar, se aprecian las imponentes capas de lajas púrpuras y grises correspondientes al período Precámbrico, seguidas por las calizas amarillas de la Formación Yacoraite, famosa por guardar restos fosilizados de la era de los dinosaurios. Más adelante, los mantos rojos de la Formación Lumbrera destacan con un tono ladrillo vibrante cuando reciben los rayos del sol, brindando una postal fotográfica única.

 

Tradición gaucha

Al coronar la subida y descender hacia el corazón del valle, las cumbres del cerro Bravo (2.614 m) y del cerro La Laguna (3.110 m) encuadran un paisaje de potreros verdes y campos cultivados. La primavera resulta una época sensacional para la visita, cuando el verde vivo de la vegetación resalta bajo un cielo despejado de color azul profundo.

El pequeño poblado preserva la esencia pura de la Salta rural. Sus caseríos antiguos, las viejas salas de finca, un pintoresco molino de madera, la capilla y la escuela rural N° 4373 "María Teresita López de Castillo" forman un conjunto arquitectónico cargado de encanto e historia.

 

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