El arzobispo, Mario Antonio Cargnello, confirmó que prevé presentar su renuncia a la conducción de la Arquidiócesis de Salta, cargo que ocupa desde agosto de 1999. La decisión, según explicó, se enmarca en lo establecido por el derecho canónico de la Iglesia Católica, que dispone que los obispos deben poner su cargo a disposición al cumplir los 75 años.
Cargnello explicó ante la prensa que la dimisión sería presentada poco antes de su próximo cumpleaños, previsto para el 20 de marzo de 2027. Sin embargo, remarcó que la decisión final no depende exclusivamente de su voluntad personal, sino de la aceptación del Vaticano.
“La renuncia dependerá del Santo Padre y dependerá también de Dios”, expresó el arzobispo, aludiendo al rol decisivo del Sumo Pontífice y de la estructura eclesiástica en Roma.
En este proceso interviene el Papa de la Iglesia Católica, Papa León, quien deberá evaluar y eventualmente aceptar la renuncia una vez presentada formalmente.
En caso de que su dimisión sea aceptada, Cargnello manifestó su intención de regresar a su provincia natal, Catamarca, específicamente a San Fernando del Valle de Catamarca, donde nació el 20 de marzo de 1952.
El eventual retorno marca también un cierre simbólico de una extensa trayectoria pastoral que comenzó en su tierra natal y se proyectó luego a distintas responsabilidades dentro de la Iglesia argentina.
Un liderazgo de más de 25 años
Cargnello fue nombrado arzobispo coadjutor con derecho a sucesión de Salta en 1998 y asumió plenamente la conducción en 1999, tras la renuncia de su antecesor. Desde entonces, encabezó la vida pastoral de la arquidiócesis durante más de un cuarto de siglo.
Su trayectoria eclesiástica incluye además su paso como obispo de Orán desde 1994, y una extensa carrera dentro de la estructura de la Iglesia en Argentina, tanto en tareas pastorales como académicas y de gestión.
Entre sus responsabilidades en la Conferencia Episcopal Argentina se destacan su participación en la Comisión Episcopal de Liturgia, la Pastoral Universitaria, el Consejo de Asuntos Económicos y la coordinación de la Región Pastoral Noroeste, entre otras funciones.
Carrera eclesiástica consolidada
Ordenado sacerdote en 1975 en Catamarca, Cargnello ocupó diversos cargos en la formación eclesiástica, entre ellos vicerrector del Seminario Menor “Nuestra Señora del Valle”, vicario episcopal de pastoral y parroquias, vicario general y rector del seminario propedéutico “San Juan Bautista”.
Su ascenso dentro de la jerarquía de la Iglesia se consolidó a lo largo de las décadas, hasta convertirse en una de las figuras más influyentes del Episcopado argentino.
Un mensaje político en el último tiempo
En los últimos años, el arzobispo de Salta adoptó una postura cada vez más activa en el debate público, con mensajes que trascendieron lo estrictamente religioso.
Durante el Tedeum del 25 de Mayo, Cargnello dejó definiciones de fuerte contenido social y político. Allí sostuvo que “la Nación no puede construirse a medida del que gobierna” y remarcó que el poder debe ejercerse como servicio.
“La Nación no es del que gobierna”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre los riesgos de la polarización política y la fragmentación social.
También cuestionó la lógica de enfrentamiento entre sectores sociales y políticos: “Necesitamos personas que sepan que quienes tienen enfrente no son enemigos”.
En otro tramo de su mensaje, subrayó el valor del bien común y la necesidad de cohesión social: “La tierra es para todos. Si queremos crecer, o lo hacemos todos o nos iremos destruyendo”.
