
La Sociedad Anónima del Estado de Transporte Automotor advirtió que, debido a la falta de recursos y a la deuda acumulada con las empresas prestatarias del transporte, a partir del lunes 1 de junio se reducirá la frecuencia del servicio nocturno. La prestación de los domingos será hasta horas 22.30.
El gerente general de SAETA, Claudio Juri, confirmó que la deuda acumulada con las empresas prestadoras del servicio ronda los 7.000 millones de pesos. Este monto corresponde principalmente a costos operativos, como combustible, kilómetros recorridos y otros insumos esenciales, y condiciona la planificación y normal funcionamiento del transporte público.
Según Juri, el sistema requiere entre 13.000 y 14.000 millones de pesos mensuales para operar con normalidad. Sin embargo, el presupuesto provincial asignado actualmente es de 10.450 millones, lo que genera un déficit mensual estimado entre 3.000 y 4.000 millones de pesos.
A pesar de la situación financiera, desde SAETA aseguraron que las gratuidades continuarán garantizadas y que no se prevén aumentos de boleto ni reducciones de personal. “Tenemos un costo mayor a los ingresos que tenemos, no hay otra opción”, afirmó Juri, y agregó que la crisis responde principalmente a la caída de ingresos y a la eliminación de subsidios nacionales.
El funcionario detalló que durante los últimos meses SAETA implementó distintas estrategias para sostener el servicio, como financiar pagos ante ARCA y postergar obligaciones, aunque estas herramientas “ya se agotaron”.
Consultado sobre la posibilidad de aumentar el boleto, Juri aclaró que no está prevista esa alternativa. “Al usuario no se le puede pedir más”, sostuvo, y enfatizó que la prioridad del Gobierno provincial es minimizar el impacto sobre los pasajeros.
Sobre la situación de los salarios, el gerente indicó que este domingo vence una cuota retroactiva acordada con la Unión Tranviarios Automotor pero actualmente no existen fondos para abonarla. “Ya le manifesté al secretario de UTA que no tengo los fondos para poder pagarles”, dijo.
Juri atribuyó la raíz del problema al retiro de los subsidios nacionales al transporte del interior del país. “La Nación dejó de poner plata y eso fue afectando cada vez más al sistema”, explicó, comparando la situación con los conflictos que atraviesa el transporte urbano en Buenos Aires.
