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Así lo informó la directora de la Unidad de Administración del Mercado Municipal, María Figallo, en declaraciones a Punto Uno y aseguró que la primera etapa podría estar finalizada antes de fin de año.

“Es la obra de infraestructura más importante que estamos llevando adelante”, afirmó mientras recorría el interior del mercado y mostraba la enorme estructura metálica ya instalada sobre calle Urquiza y parte de la nave central.
Donde durante décadas hubo techos deteriorados, instalaciones precarias y estructuras improvisadas, hoy se levantan nuevas coberturas, vigas gigantes y espacios pensados para transformar completamente la experiencia del mercado, pero, sin embargo, la funcionaria aclaró que no se busca convertir el lugar en un shopping moderno desconectado de su identidad popular.
La idea, explicó, es conservar la esencia histórica del Mercado San Miguel, pero adaptándolo a nuevas demandas comerciales, turísticas y gastronómicas por eso el proyecto contempla sectores gastronómicos, áreas de permanencia, nuevos espacios comerciales y una reorganización integral de circulación peatonal.
“La idea es que la gente pueda venir, tomarse un cafecito, permanecer, disfrutar del lugar”, señaló en diálogo con Punto Uno.
Para María Figallo el objetivo apunta a recuperar el concepto de los grandes mercados turísticos del mundo, donde la gastronomía, los productos regionales, los sabores típicos y la experiencia cultural forman parte de un mismo recorrido y en esa línea explicó que el ingreso sobre calle Florida conservará el perfil tradicional vinculado a productos regionales, aromas y sabores típicos de Salta.
Consultada respecto de la obra que contempla la reconstrucción estructural completa del edificio, la directora de la UAM explicó que durante los trabajos fueron apareciendo múltiples problemas ocultos que jamás habían sido intervenidos a lo largo de décadas. “Íbamos descubriendo situaciones estructurales que nunca habían sido tenidas en cuenta”, afirmó. El mercado acumulaba años de parches, ampliaciones improvisadas y conexiones precarias.
Quienes conocen históricamente el lugar saben que gran parte del edificio había crecido sin una planificación integral, sumando soluciones temporales que terminaron deteriorando seriamente las condiciones de seguridad. “Fue parche tras parche durante años”, resumió Figallo a Punto Uno. Por eso, la intervención actual implica rehacer completamente el sistema sanitario, eléctrico y estructural del edificio. La magnitud técnica del proyecto obligó incluso a modificar planes originales sobre la marcha.
La directora de la Unidad de Administración también reseñó que las lluvias intensas de enero y febrero retrasaron algunos sectores vinculados a las losas, aunque aseguró que los tiempos generales siguen dentro de lo previsto. “Le hemos metido pata estos meses”, sostuvo Figallo.
La obra además enfrenta otro enorme desafío: preservar el patrimonio arquitectónico e histórico del Mercado San Miguel. En el interior todavía sobreviven columnas históricas y antiguas mesadas de mármol utilizadas durante décadas por los carniceros. Muchas de esas estructuras ya no pueden utilizarse con sus funciones originales debido a las actuales normas sanitarias y de inocuidad alimentaria, pero serán reutilizadas como parte del patrimonio cultural del lugar. “La idea es resignificar esos elementos y que formen parte de la experiencia del mercado”, explicó.
Figallo recordó que apenas transcurrieron ocho o nueve meses desde el inicio formal de los trabajos y aun así, el impacto visual sobre el centro salteño ya es enorme. La intervención no solo modifica el edificio histórico, sino también todo el entorno urbano cercano, incluyendo veredas y circulación. Pero, además, el proyecto del Mercado San Miguel forma parte de una visión más amplia impulsada desde la Unidad de Administración del Mercado. La intención es avanzar hacia una red de mercados y mercaditos barriales en distintos puntos de la ciudad. El Mercadito Evita, el de calle 12 de Octubre y otros espacios comerciales aparecen dentro de esa planificación. “La idea es armar una red de mer-cados y mercaditos que respondan a la identidad de los salteños”, sostuvo Figallo.