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El decano de la Facultad Regional Multidisciplinar de Tartagal de la Universidad Nacional de Salta, Carlos Manjarrés, analizó la situación actual de la sede, el crecimiento de la matrícula estudiantil y las necesidades estructurales que enfrenta la institución en el norte provincial. También se refirió al reciente pronunciamiento del Consejo Directivo frente a declaraciones del diputado provincial Nicolás Arce.

Manjarrés puso el foco en la situación estructural de la sede Tartagal, que este año registró alrededor de 1.800 preinscriptos para el ingreso a primer año. De ese total, cerca del 49% corresponde a la carrera de Ingeniería en Perforaciones, una propuesta académica que se dicta únicamente en esa unidad y que concentra la mayor demanda.
Según precisó, el 85% de las inscripciones se distribuye entre tres carreras: Ingeniería en Perforaciones, Contador Público y Enfermería Universitaria. El resto corresponde a propuestas vinculadas a las ciencias sociales y humanidades, como Letras y Comunicación Social.
El crecimiento de la matrícula plantea desafíos en términos de infraestructura, disponibilidad de aulas y cantidad de docentes. En ese contexto, remarcó la necesidad de contar con mayor financiamiento y acompañamiento estatal para sostener el funcionamiento y ampliar la capacidad de la institución.
La sede Tartagal forma parte del proceso de descentralización universitaria en la provincia, que permitió acercar la educación superior a estudiantes del norte, especialmente de los departamentos San Martín y Rivadavia. Una proporción significativa del alumnado proviene de zonas con limitaciones en el acceso a servicios y recursos, lo que posiciona a la universidad como un factor de movilidad social.
En relación con la inserción laboral de los egresados, el decano explicó que quienes se forman en Ingeniería en Perforaciones se incorporan principalmente a dos regiones: la cuenca neuquina, asociada al desarrollo de Vaca Muerta, y la región de la Puna, vinculada a la explotación de litio en salares del noroeste argentino.
También destacó la relevancia de la carrera de Enfermería Universitaria, que cuenta con un anexo en Santa Victoria Este. Allí se forman profesionales que luego se insertan en centros de salud de la región, incluyendo egresados pertenecientes a comunidades originarias que prestan servicios en sus propios territorios.
Actualmente, la facultad cuenta con más de 280 cargos docentes y una población diaria que oscila entre 2.500 y 2.800 estudiantes en sus instalaciones. Desde la conducción sostienen que se trata de una estructura en expansión, con impacto directo en la formación de recursos humanos en áreas consideradas estratégicas para el desarrollo regional.
En ese marco, Manjarrés insistió en la necesidad de orientar el debate público hacia las condiciones de funcionamiento del sistema universitario y los requerimientos concretos de las sedes del interior, en un contexto de crecimiento sostenido de la demanda educativa.

 

Repudio a legislador de LLA

El posicionamiento institucional surgió luego de manifestaciones del legislador en la Cámara de Diputados, que motivaron la intervención de la Comisión de Interpretación y Reglamento de la facultad. Desde ese ámbito se emitió un documento en el que se cuestionó el desconocimiento sobre el funcionamiento académico y administrativo de la universidad pública, particularmente en lo referido a los mecanismos de representación estudiantil.
Manjarres señaló que los estudiantes cuentan con canales formales de participación, entre ellos el Centro de Estudiantes y los representantes en los órganos de gobierno. En ese sentido, indicó que las inquietudes del alumnado se canalizan regularmente por vías institucionales, incluso a través de presentaciones que resguardan la identidad de quienes las realizan.