
Miles de personas participaron en nueva movilización hacia Plaza de Mayo. El objetivo es recordar un nuevo aniversario del Golpe de Estado de 1976, en una jornada que adquiere un significado particular al cumplirse cinco décadas de aquel quiebre institucional.
A lo largo y ancho del país, se realizaron actos por el Día de la Memoria, Verdad y Justicia. El epicentro de la convocatoria volvió a ser, como cada año, la plaza histórica frente a la Casa Rosada.
Las organizaciones convocantes —entre ellas agrupaciones de derechos humanos, espacios políticos y sindicatos— promovieron la participación desde el mediodía de ayer, con diversos puntos de encuentro en las inmediaciones de Plaza de Mayo.
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, sostuvo que el 24 de marzo constituye una fecha que funciona como “el recuerdo de algo que no tiene que volver a pasar”, en referencia al golpe de Estado cívico-militar de 1976.
Carlotto expresó que “una dictadura es violencia y es una vergüenza para el país”, y al mismo tiempo destacó la tarea de los organismos de Derechos Humanos para que, desde 1983, la Argentina cuente con “una democracia con el voto de la gente”.
Asimismo, señaló que “las abuelas siguen trabajando como siempre” en la búsqueda de unos 300 bebés apropiados durante la dictadura, aunque indicó que esa tarea se lleva adelante actualmente “sin ayuda del Estado” y remarcó: “Igual hay gente muy buena que nos ayuda a seguir adelante”.
“Abuelas quedamos dos, la vicepresidenta y yo”, afirmó en alusión a Buscarita Navarro de Roa, y precisó que quienes integran hoy la organización “son todos nietos encontrados y hermanos”. En ese sentido, agregó: “Abuelas va a seguir siempre para encontrar a los que buscamos hace tantos años”.
“Nos tienen que ayudar todos, los que habitan nuestra patria y algunos que están afuera, porque los nietos pueden estar viviendo en un país lejano porque no saben quiénes son realmente, porque les han mentido sobre su verdadera familia”, explicó en declaraciones a Radio 10.
Carlotto también advirtió que la situación actual del país refleja carencias, al señalar que se trata de “un país en el que faltan cosas como el trabajo y a muchos el plato de comida diario”, y sostuvo que “no puede ser que haya hambre en un país en el que se cae una semilla al piso y crece una planta”.
“En este país podemos vivir bien todos los argentinos, no puede ser que haya niños que no comen”, afirmó, y añadió que “esto depende de las autoridades, del Gobierno”, al tiempo que convocó a la sociedad a ser “solidarios” con quienes atraviesan mayores dificultades.
