
El Hotel Salta constituye uno de los edificios más significativos del patrimonio cultural salteño, por su valor histórico y por la integración armónica entre arquitectura, arte y vida urbana. Ubicado frente a la Plaza 9 de Julio, el edificio forma parte del casco histórico y continúa siendo un espacio activo dentro de la dinámica social y cultural de la ciudad.
Antes de la construcción del hotel, el predio ya ocupaba un lugar central en la historia salteña. En ese mismo terreno funcionó la casa de Francisco Graña, posteriormente expropiada por Martín Miguel de Güemes y utilizada como sede de gobierno, lo que otorga al sitio una continuidad histórica que antecede al edificio actual y refuerza su carácter simbólico.
El origen del Hotel Salta se remonta a 1938, cuando la Provincia impulsó un concurso nacional con el objetivo de construir un hotel que representara la identidad cultural del norte argentino. El proyecto seleccionado fue el del estudio de los arquitectos José Aslan y Héctor Escurra, quienes propusieron una obra de estilo neocolonial, alineada con las tradiciones constructivas locales. La construcción comenzó en 1939 y finalizó en 1942, año en que el edificio fue inaugurado como Hotel Provincial de Turismo, consolidándose desde entonces como un hito urbano.
Desde el punto de vista arquitectónico, el edificio se distingue por su estructura en forma de L, el basamento de piedra laja, los arcos de medio punto, balcones y una cornisa corrida que recorre la fachada. La torre octogonal con tejas, inspirada en construcciones históricas de la ciudad, se convirtió con el tiempo en uno de los elementos más reconocibles del hotel y en un punto de referencia visual del centro salteño. En el interior, las galerías y ventanales establecen un diálogo permanente con la plaza y los edificios históricos circundantes, integrando el patrimonio arquitectónico al uso cotidiano del espacio.
El valor cultural del Hotel Salta se completa con su patrimonio artístico. En 1942, el artista Ernesto Scotti realizó nueve murales monumentales en los salones principales, concebidos como parte integral del edificio. Estas pinturas representan escenas del norte argentino, con referencias a pueblos originarios, carnavales, paisajes, fauna y geografía andina, y constituyen un conjunto de gran relevancia dentro del patrimonio pictórico provincial.
A lo largo de los años, el hotel mantuvo su función original de recibir y alojar visitantes, al tiempo que se transformó en un espacio de encuentro y escenario de actividades sociales, culturales y corporativas. En la actualidad, el edificio continúa activo y conserva su valor patrimonial, integrando su arquitectura y su arte mural a la vida cotidiana de la ciudad.
Un espacio patrimonial que se abre al público
Como parte de una propuesta orientada a fortalecer el vínculo entre el patrimonio y la comunidad, el Hotel Salta pone a disposición del público un espacio gastronómico a la carta con vista directa a la Plaza 9 de Julio, concebido a modo de mirador. Esta iniciativa permite disfrutar del edificio desde una perspectiva privilegiada, integrando la experiencia culinaria con el entorno histórico y urbano que lo rodea.
Asimismo, se realizarán visitas guiadas los días martes, miércoles y jueves, en dos horarios, a las 16:00 a 19:00. Las recorridas están pensadas para que el público pueda conocer y disfrutar del valor artístico y arquitectónico del hotel, recorriendo sus galerías y salones, apreciando los murales que forman parte de su patrimonio cultural.
