01 28 alquileresLos datos del sector muestran que los contratos firmados en los últimos dos años y actualizados mediante el Índice de Contratos de Locación (ICL), que combina inflación y salarios, registraron incrementos cercanos al 390%, mientras que aquellos ajustados únicamente por inflación tuvieron subas aproximadas del 280% en el mismo período.

En el último año, las actualizaciones fueron más moderadas, aunque la brecha entre índices volvió a aparecer. Durante los últimos doce meses, los contratos ajustados por salario más inflación aumentaron un 36%, frente a un 33% de los que se actualizaron solo por inflación.

En el inicio del año, la inflación mensual se ubicó en torno al 3%, mientras que el índice salarial creció cerca del 2%, una diferencia que vuelve a impactar en los valores finales de los alquileres.

Tras los cambios normativos, la modalidad contractual más extendida es la de contratos a 24 meses, con actualizaciones trimestrales o semestrales y libertad para acordar el índice de ajuste. En muchos casos, los ajustes semestrales se vinculan al comportamiento del salario, mientras que otros contratos se actualizan por inflación u otros indicadores acordados entre las partes.

En cuanto a los valores de referencia, los precios varían según zona y tipo de vivienda. Una casa de tres dormitorios en barrios como Santa Ana se alquila en torno a los 580.000 pesos mensuales. En urbanizaciones cerradas o barrios como El Huaico, los valores parten desde los 700.000 pesos y aumentan según servicios y características. En el segmento de departamentos, un monoambiente en el macrocentro se ubica entre los 350.000 y 400.000 pesos, mientras que en edificios con amenities los alquileres pueden alcanzar los 600.000 pesos, a lo que se suman expensas que en algunos casos superan los 100.000 pesos.

Este escenario se da en una provincia que presenta un déficit estimado de unas 90.000 viviendas, lo que reduce la disponibilidad de unidades para el alquiler formal. Si bien ese número no equivale directamente a la cantidad de inquilinos, refleja la magnitud de la demanda habitacional insatisfecha.

Durante el mes de enero, el mercado de alquileres temporarios mostró una alta demanda, tanto en la capital como en el área metropolitana y en zonas turísticas. En el centro de la ciudad, los departamentos se alquilaron desde 40 dólares por noche, mientras que en localidades como San Lorenzo, Cerrillos o San Luis las casas se ofrecieron entre 70 y 90 dólares diarios. En barrios cerrados como El Tipal o Estancia Cafayate, los valores llegaron hasta los 300 dólares por día. En destinos turísticos como Cafayate, se registró una mayor demanda de viviendas particulares en relación con la ocupación hotelera.

Los datos reflejan un mercado de alquileres marcado por aumentos acumulados, contratos más cortos y actualizaciones frecuentes, con valores que varían según ubicación y características de las viviendas, en un contexto de déficit habitacional que continúa condicionando la oferta en la provincia.