01 10 helados1

Con el calor, sigue siendo uno de los gustitos que más se da la gente. No importa si es para cortar la tarde, salir a caminar o un postre después de comer: la heladería sigue siendo parada obligada.

Los precios varían según el lugar, el tipo de helado y la marca, pero en todos los casos el valor ya no pasa desapercibido. En Grido, por ejemplo, el kilo está en 12 mil pesos, el medio kilo 7 mil y el cuarto 4 mil pesos. Esta es la más conocida para compartir en casa, aunque ya no es tan automática la compra como antes.

En Heladería del Bosque, los números son otros. El cuarto kilo cuesta 8 mil pesos, el medio kilo 15 mil y el kilo completo 24 mil pesos. Son precios que ubican al helado más cerca de una salida especial que de un antojo cotidiano.

Las heladerías artesanales muestran valores similares. En la clásica Fili, ubicado en Sarmiento el kilo sale 25 mil pesos, el medio kilo 15 mil y el cuarto 9 mil pesos. En la Heladería Nino, la referencia es prácticamente la misma: 25 mil el kilo, 15 mil el medio y 9 mil el cuarto. En estos casos, el público suele apuntar a sabores especiales y a una experiencia distinta, más pausada.

Para quienes buscan algo rápido, las cadenas de comida rápida siguen siendo una alternativa. En McDonald’s, el cono clásico cuesta 1.300 pesos. El cono relleno está en 1.800, el de Oreo 1.700 y el de KitKat 2.000 pesos. El McFlurry arranca en 4.200 pesos y llega a 5.200 en su versión con pistacho. No es heladería tradicional, pero sigue siendo una opción muy elegida, sobre todo por chicos y jóvenes.

Por los precios hay quienes eligen porciones más chicas, otros comparan un cuarto de helado y la mayoría elige comprar un kilo para ocasiones puntuales. El helado sigue estando, sigue siendo parte del verano salteño, como el principal postre.

 

01 10 helados2Volvió el barquito

Todo comenzó hace más de medio siglo con don Yaquino Aliberti, hijo de inmigrantes italianos, quien se convirtió en un clásico con su carrito-barquito, su corneta inconfundible y sus helados artesanales de naranja, chocolate y crema.

Su hijo, Juan Carlos Aliberti, continuó la tradición familiar, llevando el sabor y la alegría de los helados a cada rincón de la ciudad hasta su lamentable fallecimiento en enero de 2023.

Actualmente el legado renació de la mano de Martín Aliberti, representante de la cuarta generación, quien anunció oficialmente el regreso del barquito:

"¡Volvemos, gente! Nosotros, la 4ta generación, estamos felices de poder continuar con la tradición y el legado de nuestra familia. Pronto van a tener novedades", expresó con emoción con el retorno.