10 15 diputados

Los legisladores que responden a los gobernadores cercanos a la Casa Rosada pegaron el faltazo y desbarataron la sesión convocada por la oposición. El debate confluyó con la quinta Marcha Federal Universitaria.

A las 14.30, Martín Menem dio por fracasada la sesión convocada por la oposición para avanzar con la prórroga a la Emergencia en Discapacidad, las iniciativas que buscan dar una respuesta a las familias endeudadas y para rechazar el DNU 70/23. Pese a la fuerte presión en las inmediaciones del Congreso, donde se celebra la 5° Marcha Federal Universitaria, los gobernadores cercanos a la Casa Rosada jugaron para el Gobierno y desactivaron la jornada.
Pasada la media hora, el tablero marcó 121 presentes, 8 por debajo del quorum reglamentario que necesitaba la oposición para poner en marcha la sesión. Si bien es cierto que los impulsores de la jornada daban por descontado que no reunirían el número, decidieron mantener en pie la convocatoria.
Los legisladores de Unión por la Patria, el FIT, (un sector de) Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalición Cívica, además de Marcela Pagano y Natalia de la Sota, todos ellos impulsores de la sesión, optaron por aplicar el principio de "revelación" y poner en evidencia a quienes se ausentaron de la sesión, que preocupaba al gobierno de La Libertad Avanza.
No solo se ausentaron los principales aliados al oficialismo, que son los bloques del PRO, la UCR que conduce Pamela Verasay, y el MID. También pegaron el faltazo los tucumanos que responden al tucumano Osvaldo Jaldo, que integran la bancada Independencia. Así como también la radical de Adelante Buenos Aires, Karina Banfi.
Tampoco dijeron “presente” varios de Provincias Unidas. Entre ellos, los pullaristas Gisela Scaglia y José Núñez; el ríonegrino Sergio Capozzi, la ex libertaria Lourdes Arrieta, la cordobesa Alejandra Torres, el chubutense “Loma” Ávila.
Otros dos ausentes en esa bancada fueron los jujeños de la UCR, Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán. Esta última, llamativamente, fue una de las que firmó el pedido de sesión. "Se ve que París tuvo su encanto", dijo uno de sus compañeros de bloque, en alusión al viaje del Milei al que el mandatario de Jujuy, Carlos Sadir, fue invitado al Argentina Week que se celebró semanas atrás.
Otro bloque que le complicó el panorama a la oposición fue Argentina Federal, que conduce Oscar Herrera Ahuad. La única ausente con aviso fue Yolanda Vega (Salta), quien se ausentó por cuestiones de salud. No así Daniel Vancsik (Misiones) y Gerardo González (Formosa).
En cambio, a contramano de lo esperado por los impulsores de la sesión, los tres catamarqueños que responden al gobernador Raúl Jalil, se sentaron en sus bancas y dijeron "presente".
Llamativamente, cuando Menem ya había dado por fracasada la sesión, y mientras el recinto se encontraba en silencio, en homenaje a Norberto Di Próspero, secretario General del gremio de los trabajadores del Congreso, ingresaron al recinto y se sentaron en sus bancas "Loma" Ávila y el santacruceño José Luis Garrido.
Apenas se dio por fracasada la sesión, el presidente de la Cámara publicó en sus redes: "Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento. El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso".

El fallo de la Corte
El fallo de la Corte Suprema que dejó en pie la derogación de la ley de Tierras incluida en el DNU 70/23 precipitó la sesión convocada para este jueves. La decisión del máximo tribunal, que activó la eliminación de límites a la venta de terrenos rurales en manos de extranjeros, ilusionó a los sectores opositores que desde 2023 intentan voltear el decreto presidencial que derogó y modificó unas 300 leyes. A diferencia del Senado, en donde la oposición logró reunir los votos para rechazarlo, en Diputados ese número jamás estuvo.
Así fue que las bancadas de Unión por la Patria, Provincias Unidas, el FIT, la Coalición Cívica y Encuentro Federal convocaron a la sesión, con un temario que además del DNU, incluye otros dos temas que forman parte de la agenda opositora: discapacidad y endeudamiento familiar.
Precisamente, esta estrategia fue cuestionada por un sector de la oposición, que consideró que mezclar el DNU -que más de un mandatario provincial prefiere mantener en pie- con el resto de los temas, dificultó alcanzar el número mágico de 129.