El gobernador cuestionó el enfoque económico del Gobierno nacional y reclamó mayor atención sobre las dificultades cotidianas de las familias.
“A la gente no le importa la doctrina de Marx o la de Adam Smith. Lo que quiere es resolver sus problemas”, afirmó en una entrevista con Clarín. “Creo que Milei está muy enfocado en la macro. Está bueno que baje la inflación, está bueno que haya equilibrio fiscal, pero hay que buscar el justo medio, el equilibrio entre dos polos”, sostuvo.
En ese sentido, apuntó a los gastos que hoy preocupan a los hogares: “A la gente no le importa si está la Ley de Lemas o la Ley de Financiamiento. Está viendo cómo llega a fin de mes, cómo hace para pagar el colegio de los chicos, cómo hace con las tarjetas, cuyos intereses se fueron al diablo, cómo hace para no quedarse sin obra social o para comprar los medicamentos que no recibe”.
Obras
Sáenz también habló sobre las obras de infraestructura y los fondos pendientes de pago por parte del Gobierno nacional. Destacó los trabajos vinculados al corredor bioceánico, la recuperación de ramales ferroviarios y la ruta nacional 51.
“Trabajamos con el Gobierno nacional en eso y también en recuperar los distintos ramales que van a poder abaratar la logística. También trabajamos con la ruta 51, que es nuestra salida al Pacífico”, señaló.
Sobre el esquema de financiamiento, explicó: “El Gobierno pone hasta determinada cantidad y la provincia se hace cargo, a través de un crédito del BID o de distintos organismos internacionales, de otra parte. Las obras se están haciendo de manera conjunta con Nación. Lo que nos cuesta muchísimo es cobrar”.
Según precisó, la deuda vinculada a obras de infraestructura ronda los $45.000 millones. Entre los trabajos mencionó los cinco tramos de la ruta 51 y otra vía a la que calificó como “la ruta de la muerte”.
“Acordamos con las empresas porque, si no, se iban: nosotros adelantábamos los certificados que les debían y después Nación nos devolvía ese dinero para que las empresas no abandonaran las obras”, relató.
“Tiempos diferentes”
El gobernador también cuestionó el adelantamiento de la discusión electoral. “Lamentablemente, adelanta mucho los tiempos y los tiempos de los políticos no son los tiempos de la gente”, afirmó.
Consultado sobre la posibilidad de una tercera opción u outsider para las próximas elecciones presidenciales, Sáenz reclamó dirigentes con “sentido común” y rechazó la polarización.“No podemos estar discutiendo ‘Kicillof no, porque Kicillof es comunista’ o ‘el otro es liberal’. Tiene que haber un punto”, sostuvo.
Y agregó: “La gente no reclama la famosa avenida del medio; reclama una persona con sentido común, con criterio, con empatía y con humildad para escuchar a los demás. Con la humildad suficiente para decir: ‘Me equivoqué, soy un ser humano, cometo errores’”.
Sobre una eventual candidatura común de los gobernadores, planteó que podría definirse mediante una interna o una alianza. “Los gobernadores son los que pueden determinar, en su momento, quién de ellos los representa mejor. Acá no hay personalismos”, afirmó.
También recordó la experiencia de la Liga de Gobernadores y cuestionó que aquella iniciativa se haya anticipado demasiado: “Ahí todos querían ser presidentes y así empezaron las peleas entre ellos, con mucho tiempo de anticipación”.
Ahora, sostuvo, el objetivo debería ser alcanzar acuerdos: “Lo que tiene que haber ahora es consenso entre todos para encontrar uno o dos candidatos, pero no 10 como aquella vez”.
