El secretario de Desarrollo Agropecuario de Salta consideró que es posible llegar a casi dos millones de cabezas por la demanda internacional.
¿Por qué consideran que es una meta posible?
-No es una meta que surge de un deseo. Está basada en indicadores concretos. Vemos una demanda creciente de carne y creemos que Salta está en condiciones de responder generando valor agregado en origen. La producción de carne transforma la proteína vegetal en proteína animal y eso significa aprovechar toda la producción de soja, maíz y forraje que tiene la provincia.
¿Qué rol juega el corredor bioceánico en ese crecimiento?
-Es un factor central. El corredor bioceánico, junto con el crecimiento de la demanda internacional y la evolución del mercado de la carne, nos hace pensar que es posible duplicar el stock ganadero. Queremos que esa oportunidad se traduzca en inversiones, empleo y desarrollo para Salta.
¿Qué acciones concretas llevan adelante?
-Venimos trabajando en el ordenamiento territorial, en sistemas silvopastoriles y en el manejo de bosque con ganadería integrada, que están dando muy buenos resultados. Además, tenemos conversaciones con el Banco Mundial para conseguir líneas de crédito destinadas a grandes productores y buscamos herramientas para asistir a pequeños productores que hoy no son sujetos de crédito bancario.
¿Qué lugar tendrán los pequeños productores dentro de ese plan?
-La idea es integrarlos a la cadena de valor. Hay grandes feedlots que necesitan más terneros y muchos pequeños productores pueden dedicarse a la cría y recría para abastecer esa demanda. Hoy existe un ecosistema positivo para alcanzar el objetivo y posicionar a Salta como una provincia ganadera.
Otro tema que preocupa es la eliminación de la barrera fitosanitaria para la banana. ¿Cuál es el principal riesgo?
- La medida nos sorprendió porque se tomó sin consultar a las provincias productoras. Esa barrera, que existe desde 1994, hoy también nos protegía del mal de Panamá, un hongo que no tiene tratamiento.
¿Qué podría ocurrir si esa enfermedad ingresa al país?
- Si ingresa el mal de Panamá hay que destruir la plantación y esperar hasta 30 años porque el hongo permanece en el suelo. Sería un golpe letal para la producción bananera y para una economía regional que venía creciendo.
¿Qué impacto ya está teniendo esta decisión?
- Había empresas comprando tierras, ampliando plantaciones e invirtiendo. Hoy muchas de esas inversiones quedaron frenadas por la incertidumbre.
¿Qué medidas está evaluando la Provincia?
- Estamos trabajando con Jujuy y con Senasa para reforzar los controles fitosanitarios y no descartamos avanzar con acciones judiciales. El problema no es solamente la medida, sino que se haya tomado sin consultar a quienes producen e invierten.
Tabaco
¿Cómo observa la situación actual del sector tabacalero?
- Es un contexto complejo. A nivel internacional aumentó la producción en países como Brasil, Zimbabue y el sudeste asiático, mientras que la demanda mundial dejó de crecer al mismo ritmo.
¿Cuáles son hoy los principales problemas en Argentina?
-El contrabando y la subfacturación. Eso perjudica al Fondo Especial del Tabaco y reduce la recaudación de impuestos que luego se distribuyen entre las provincias.
¿Qué medidas consideran necesarias?
- Hoy la tecnología permite mejorar mucho los controles. Una propuesta es que, mediante un código QR, cualquier consumidor pueda verificar el precio declarado del atado de cigarrillos. También hay que incorporar a la legislación nuevas formas de consumo, como los vapeadores y otros productos con nicotina, porque hoy quedan fuera del sistema tributario.
¿El tabaco seguirá siendo una actividad estratégica para Salta?
- Sí. El Valle de Lerma no va a dejar de ser tabacalero. Lo que tenemos que hacer es complementar esa actividad con otras producciones para fortalecer la economía regional y sostener el empleo.
