El interventor de Salvador Mazza en una entrevista con Punto Uno pidió revisar el esquema en la frontera. Criticó el funcionamiento del plan y advirtió que el operativo perdió fuerza con el paso de los meses.
“El Plan Güemes era, supuestamente, una solución para el control del narcotráfico, pero también para ordenar el contrabando”, señaló. Y agregó: “no podemos desconocer que, aunque sea ilegal, hoy es una fuente laboral para mucha gente y no se va a resolver tan sencillamente”.
Sobre el origen del operativo, explicó que fue impulsado por el gobernador junto a la ministra de Seguridad: “Se trae Gendarmería a hacer lo que tenía que hacer, que es ocuparse de la frontera. Se reforzó con unos 300 efectivos, cuando en principio se hablaba de 600”.
En ese marco, destacó un resultado: “que la Prefectura quede de manera permanente en Aguas Blancas fue un gran acierto. Nos redujo casi un 90% los robos a la gente que cruza a comprar”.
Sin embargo, remarcó que el esquema actual presenta limitaciones. “Hoy ya está desinflado ese primer impulso. Quedó el puesto 28 nada más, por ahí aparece algún federal, pero está relajado”, afirmó.
Uno de los puntos es el control del transporte de mercadería: “Aparecieron empresas de encomienda. Cargan camiones completos y pasan por el puesto 28, que solo tiene escáner de bultos. Nadie baja 200 paquetes para revisarlos”.
En esa línea, dijo: “hacemos un esfuerzo enorme y no hay un escáner de camiones. Así, el control es limitado”.
También puso en duda la efectividad global del operativo con datos: “Bolivia produce unas 400 toneladas de cocaína por año. Supongamos que 200 pasan por Argentina. Si se anuncian secuestros de 6 toneladas, faltan 194”.
Zigarán cuestionó además la falta de articulación: “Hace seis meses que sacaron a los civiles del plan. Ni los intendentes ni nosotros podemos participar o aportar información”.
Por último, amplió el foco a la relación fronteriza: “Hay problemas ambientales y de infraestructura con Bolivia que requieren intervención de Cancillería. Desde descargas cloacales hasta contaminación con metales pesados”.
