Los precios de los alimentos retomaron una dinámica alcista en la cuarta semana de enero, con subas concentradas en productos clave de la canasta básica y un impacto directo sobre el poder de compra de los hogares. Carnes, bebidas y frutas encabezaron los aumentos, en un contexto que vuelve a tensionar la evolución de la inflación en el inicio del año.
El relevamiento semanal de la consultora Eco Go reflejó una aceleración en los valores del rubro, luego de un comienzo de mes más moderado. En promedio, los alimentos avanzaron 0,5% semanal, un movimiento que consolida una inflación mensual del sector por encima del 2,5%.
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Si bien no se observó un aumento generalizado, el informe muestra que las subas se concentraron en productos de alta rotación, con fuerte peso en el gasto cotidiano. Esta dinámica confirma que la desaceleración inflacionaria sigue siendo frágil y sensible a ajustes puntuales en rubros clave.
El comportamiento de la última semana refuerza la percepción de que, aun con variaciones moderadas, los aumentos selectivos tienen un efecto inmediato sobre el consumo y las expectativas de los hogares.
Rubros que más subieron
Dentro del rubro carnes, los precios registraron un incremento promedio del 0,5% semanal. El mayor impulso provino de las aves, con subas superiores al 2%, seguida por otras carnes que mostraron ajustes cercanos a ese nivel.
En contraste, la carne vacuna volvió a exhibir leves bajas, aunque insuficientes para compensar el resto de los aumentos del segmento.
Las bebidas también mostraron un comportamiento alcista. Las bebidas alcohólicas subieron más del 1%, con la cerveza como el producto más destacado, tras incrementos cercanos al 3%. El vino, en tanto, tuvo ajustes más moderados, aunque igualmente aportó a la presión inflacionaria del rubro.
Subas desparejas
El segmento de frutas y verduras volvió a mostrar variaciones heterogéneas. Las frutas lideraron las subas, con incrementos superiores al 2%, impulsada por ajustes en productos de consumo masivo.
Las verduras, por su parte, registraron una suba más acotada, cercana al 1%, aunque sin revertir la tendencia alcista de las últimas semanas. Este comportamiento estacional explica parte de la volatilidad del rubro y dificulta la consolidación de una baja sostenida en los precios.
Datos del cierre de enero
Con los datos acumulados hasta la cuarta semana, los alimentos consumidos dentro del hogar exhiben una suba mensual proyectada del 2,7%. Al sumar el consumo fuera del hogar, el promedio del rubro se modera levemente, aunque se mantiene en niveles elevados.
Desde la consultora señalaron que la suba semanal estuvo explicada por un número acotado de productos, lo que indica que la inflación continúa mostrando picos localizados más que aumentos generalizados. Sin embargo, al tratarse de bienes básicos, el impacto sobre la percepción inflacionaria resulta inmediato.
El comportamiento de los alimentos en el cierre de enero confirma que la inflación sigue siendo uno de los principales desafíos económicos del comienzo de 2026. Aunque la variación semanal no fue extrema, la persistencia de aumentos en productos esenciales mantiene la presión sobre los ingresos reales y condiciona la recuperación del consumo.
