01 18 ecoLa inversión pública nacional destinada a Salta alcanzó en 2025 los $14.099 millones, lo cual significó un aumento interanual del 118,4%, según el último informe de la consultora Politikon Chaco. Pese al crecimiento, se mantiene un 60% por debajo del registrado en 2023.

En todo el país, la inversión real directa ejecutada por el Estado nacional fue de $890.291 millones en 2025, con una suba real del 19,3% respecto de 2024. De acuerdo con el informe, se trata del segundo nivel más bajo de inversión de los últimos veinte años, solo superior al de 2024, cuando la obra pública alcanzó su mínimo desde 2003.

El trabajo señala que el crecimiento interanual observado durante 2025 se explica principalmente por la baja base de comparación generada tras el ajuste fiscal aplicado en 2024. En términos históricos, la inversión real directa nacional se ubicó un 65,1% por debajo del promedio anual del período 1995–2023, lo que indica que el incremento no representa una recuperación sostenida.

En el ranking provincial, Salta se ubicó en un segmento intermedio, con subas porcentuales relevantes pero con volúmenes absolutos menores frente a los distritos que concentraron la mayor parte de la inversión. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires explicaron en conjunto más de la mitad del total ejecutado en 2025.

El informe también muestra una fuerte concentración territorial: cinco jurisdicciones —CABA, Buenos Aires, Jujuy, Entre Ríos y Río Negro— concentraron cerca del 70% de la inversión nacional, mientras que una decena de provincias no alcanzaron el 1% de participación.

En cuanto a la composición de la inversión, las construcciones representaron el 57% de la inversión real directa nacional. En Salta, este rubro explicó prácticamente la totalidad de los fondos recibidos: $13.727 millones, con un crecimiento real interanual del 116,5%.

Sin embargo, al comparar con 2023, la inversión nacional en construcciones en la provincia cayó más del 69% en términos reales. La inversión en maquinaria y equipamiento representó el 35% del total nacional, con $369 millones ejecutados durante 2025. Aunque el monto mostró un incremento respecto de 2024, se mantiene por debajo de los niveles registrados antes del primer ajuste de Milei apenas arribó al gobierno.

 

Según Armando Caro Figueroa “las tasas de inversión (pública y privada) que se verifican en Salta son harto insuficientes para impulsar un círculo virtuoso de desarrollo, basado en la producción, el empleo decente y el bienestar general”.

 

Tasa de inversión insuficiente

En su libro Del Potosí a la Puna, Armando Caro Figueroa señala que uno de los principales problemas económicos de Salta es la falta de inversión. A su entender “las tasas de inversión (pública y privada) que se verifican en Salta son harto insuficientes para impulsar un círculo virtuoso de desarrollo, basado en la producción, el empleo decente y el bienestar general”.

Los sectores históricos de la economía salteña, como el azúcar, el vino, la ganadería, la agricultura, la energía y la minería, según explica, lograron seguir funcionando, aunque “no sin antes sufrir crisis y afrontar procesos de reconversión”, gracias al ingreso de nuevos empresarios y técnicos.

Sin embargo, otros sectores no pudieron salir adelante. “Los hidrocarburos y la obra pública no consiguen superar las dificultades consecuencia de malas decisiones políticas”, y algunas actividades directamente desaparecieron, como “el azufre y el uranio”.

A pesar de esa continuidad, el autor advierte que no alcanzó para cambiar el modelo productivo. Indica que no alcanzó para “superar el elevado peso que la producción primaria tiene en nuestra economía provincial”.

Esto se refleja en el empleo “la producción salteña es insuficiente” porque no genera trabajo de calidad y mantiene el desempleo, los salarios bajos y las malas condiciones laborales.

“La buena performance de aquellos motores ni la incorporación de nuevos alcanzan a generar empleo decente en cantidad suficiente para reducir el desempleo (abierto y oculto), eliminar los bajos salarios, mejorar las condiciones laborales y de vida, y sostener un proceso de capitalización y acumulación”, indica en su reciente publicación al referirse de los problemas actuales de la provincia.

El problema de fondo, señala es la falta de infraestructura. “Salta y la Región Norte carecen de los capitales necesarios” para invertir en caminos, ferrocarriles, energía, investigación, educación y salud, es parte de la explicación que ensaya el experimentado abogado del fuero laboral.