
Será en el marco de la gira que realiza el ministro del Interior del Gobierno nacional, difundida como un intento de asegurar votos en el Congreso para aprobar la reforma laboral que se trataría el próximo mes en sesiones extraordinarias.
La reforma laboral que impulsa el gobierno nacional está acompañada de una modificación en la escala para el pago del impuesto a las ganancias, medida que se calcula afectaría en 1,5 billones de pesos a la coparticipación del recurso, por lo que ya recibió el rechazo de algunos gobernadores de provincias.
Si bien el mandatario salteño no se pronunció públicamente respecto a la medida, ni se sumó a los reclamos de otros gobernadores, se espera que en el transcurso de esta semana se conozca la postura de Gustavo Sáenz respecto al proyecto de reforma laboral.
Esto es lo que motivó lo que en los medios de comunicación se difundió como la gira del ministro del Interior Diego Santilli, quien luego de ser recibido por el gobernador Gustavo Sáenz este lunes, se reuniría con Rolando Figueroa de Neuquén y Rogelio Frigerio de Entre Ríos.
Según trascendió luego de la reunión de la mesa política del Gobierno realizada el viernes pasado, en el entorno más cercano del presidente Javier Milei conviven la postura dialoguista y la intransigente
El encuentro del viernes pasado comenzó a las 10 y se desarrolló en el despacho que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sin la presencia de Javier Milei y su hermana, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, participaron del encuentro el ministro de Economía Toto Caputo; su par de Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa del bloque de La Libertad Avanza en Senado, Patricia Bullrich; el asesor Santiago Caputo; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
Algunos medios reflejaron que la estrategia central sería la de no ceder ante los reclamos de los gobernadores que vienen solicitando a la administración nacional cambios en las escalas del Impuesto a las Ganancias. Si bien el argumento que esgrimen en las provincias es una pérdida de recaudación generalizada, en Balcarce 50 dejaron en claro que si la ley se aprueba tal y como está habrá un repunte de la economía que beneficiará a los gobernadores.
"En un año los gobernadores verán reactivado el mercado laboral y sus economías con este proyecto. Ellos están de acuerdo en eso y saben sus beneficios", aseguran en La Libertad Avanza.
Otras reformas
La reforma laboral es una de las prioridades del Gobierno; sin embargo, no es el único tema de la agenda que se pondrá sobre la mesa este año. De hecho, según pudo saber Letra P, el jefe de Estado tiene previsto enviar al Congreso tres nuevos proyectos para modificar las leyes de Seguridad Interior, Inteligencia y Defensa Nacional, que en su conjunto han garantizado, desde el regreso de la democracia, derechos y garantías constitucionales básicas.
El contenido de esas iniciativas está siendo elaborado por Bullrich y Caputo, la senadora y el asesor que controlan de manera política el Ministerio de Seguridad y la Secretaría de Inteligencia, que en los papeles comandan Alejandra Monteoliva y Cristian Auguadra, respectivamente.
En paralelo, se espera que la totalidad de la mesa política vuelva a ponerse en marcha para avanza con la reforma del Código Penal y la denominada Ley de Glaciares.
Más allá de las gestiones políticas de los funcionarios con los gobernadores dialoguistas y los bloques aliados en ambas cámaras legislativas, la mesa política de Milei funciona como un espacio de contención para las internas en su equipo. De hecho, el Presidente activó esas reuniones para calmar las disputas de poder entre el sector de Karina Milei y el de Caputo.
Respaldos
Pese a la postura de no modificar el proyecto de reforma laboral, todavía está en estudio algún otro tipo de concesión política o económica como moneda de cambio. En varias provincias insisten con la reactivación de las obras públicas, nuevos Aportes del Tesoro Nacional (ATN) o el saldo de deudas de las cajas jubilatorias.
El encargado de recibir esos reclamos sector por sector es Diego Santilli, que viene de reunirse con varios mandatarios. De hecho, en su entorno dejaron trascender que Alfredo Cornejo (Mendoza) y Marcelo Orrego (San Juan) apoyarán las iniciativas del oficialismo, tras los viajes que hizo el ministro a sus provincias.
Santilli también tenía previsto reunirse el viernes pasado con Sergio Ziliotto (La Pampa), horas después de la reunión de mesa política, pero hubo un cambio de último momento. El gobernador se comunicó de manera telefónica con el funcionario y canceló el encuentro por "cuestiones personales". En la Casa Rosada aclararon, de todos modos, que la visita del mandatario provincial podría ser reprogramada para la próxima semana.
"Estamos en un ping pong con los gobernadores. Sus reclamos son atendibles, pero la reforma tal como está es un beneficio para ellos mismos", analizan en los pasillos de Balcarce 50. La estrategia del oficialismo es convencer a los gobernadores que la reactivación de sus economías llegará el año que viene, en el medio de la campaña electoral 2027.
El desafío de lograr músculo político
A fines del año pasado, el gobernador Gustavo Sáenz se abocó a la tarea de coordinar un bloque legislativo con mandatarios de otras provincias, para robustecer las posiciones de los distritos integrantes.
Las reuniones convocadas por el mandatario salteño a tal fin, se realizaron en la Casa de Salta, a metros del Obelisco, y el tema de la convocatoria fue la creación de un interbloque propio que reúna a legisladores de Salta, Tucumán, Misiones, parte de Patagonia y Catamarca.
Al encuentro asistieron el tucumano Osvaldo Jaldo, el catarmarqueño Raúl Jalil, el neuquino Rolando Figueroa, legisladores provinciales y un grupo de diputados y senadores.
Al final del encuentro Sáenz manifestó que “no sabemos el nombre. Se va a llamar algo federal seguramente”.
Si bien hasta el momento no se supo de la efectividad de la iniciativa del mandatario salteño, el año legislativo que inicia será muy probablemente desafiante para los intereses de las provincias frente a la rigidez que ya exhibió el Gobierno nacional aún en un contexto electoral como el del año pasado.
