05 21 villazonJorge Villazón

Un día como hoy, pero en 1810, el debate nacional se trató de lo mismo, y con los mismos, desde hace 216 años.

En aquellos años, después de las invasiones de Inglaterra y la Gloriosa Reconquista comandada por los criollos, tanto en condición de vecinos como militarizados en el Regimiento de Patricios y, ante el conocimiento de la invasión a España de parte de Napoleón Bonaparte, la destitución y cárcel de Fernando VII, como la disolución de la Junta Central de Sevilla, los patriotas convocaron a un Cabildo Abierto para determinar el rumbo institucional de la colonia que “era de nadie”. Así nació la idea de ¡PATRIA SÍ, COLONIA NO!

En el Cabildo Abierto la voz de Juan José Castelli, representando a los criollos patriotas, fundamentó la "teoría de la retroversión de la soberanía", sosteniendo que al caer la autoridad del Rey de España, el poder volvía al pueblo, el cual tenía el derecho legítimo de formar un nuevo Gobierno. Su posición fue sostenida en la Asamblea por Manuel Belgrano y Cornelio Saavedra (éste último Jefe del Regimiento de Patricios) y en la calle por milicias populares como la "Legión Infernal" de Domingo French y Antonio Beruti que exigieron un debate público en el Cabildo Abierto.

La posición realista a cargo del Obispo Benito Lué y Riega, sostenía que “mientras existiera un gobierno en España o quedara un español en América, éste tenía el derecho de gobernar sobre los americanos por lo que el virrey debía continuar en su cargo”. Esta posición contó con el voto favorable de José Martínez de Hoz que tuvo una participación destacada y de corte conservadora durante el Cabildo Abierto. En dicha asamblea, que debatió la continuidad del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, Martínez de Hoz votó en contra de la destitución del funcionario colonial. Este comerciante y terrateniente, ancestro directo de la posterior dinastía económica argentina (José Alfredo y el Proceso de Reorganización Nacional) defendió la permanencia del orden monárquico tradicional bajo ciertas condiciones de control local en aquel momento, y 166 años después necesitó 30.000 desaparecidos para intentar una nueva entrega de la soberanía política y económica de la patria.

Hoy estamos ante la misma disyuntiva: ¡PATRIA SÍ, COLONIA NO!