03 26 amad"Los que cometen corrupción dentro de la justicia saben lo que hacen, no hay inocentes", dijo el fiscal federal en una entrevista con Punto Uno, al referirse a los casos de jueces y fiscales involucrados en delitos de narcotráfico.

El fiscal, Carlos Amad, expresó su preocupación por las leves sanciones impuestas a jueces y fiscales en causas de corrupción, particularmente en casos relacionados con narcotráfico. En su análisis, destacó la insuficiencia de las penas contempladas por la ley, que considera demasiado laxa para castigar de manera efectiva los delitos cometidos por funcionarios públicos.

“La ley penal es una vergüenza”, afirmó respecto al Código Penal que establece penas mínimas para los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público. En el caso del exfiscal de Orán, José Luis Bruno, acusado de favorecer a narcotraficantes, explicó que la pena por estos delitos va de uno a cuatro años, una sentencia que considera insuficiente.

Criticó la falta de consecuencias severas para aquellos que, estando en posiciones de poder, aceptan dádivas o cometen actos de corrupción. “Un fiscal o un juez que pide una coima sabe exactamente lo que está haciendo. No hay inocentes. La pena que recibirá por ello es mínima, y eso nos da vergüenza como parte del sistema judicial”, dijo.

El fiscal dijo que en el acuerdo judicial con Bruno, a pesar de la sospecha de cohecho, no se logró probar fehacientemente la acusación, lo que llevó a una condena reducida. “Cuando la ley establece una pena mínima para estos hechos, la sociedad se pregunta qué tan severa es nuestra justicia”, lamentó.

Consideró que los delitos cometidos por jueces, fiscales y otros funcionarios públicos deben ser severamente penados.“Los casos de corrupción que involucran a funcionarios públicos deberían recibir penas mucho más fuertes. Estamos hablando de delitos que afectan al Estado, que son el génesis de la corrupción estatal. Esto tiene que cambiar”, sostuvo.