
Con una puesta en escena de primer nivel en el Parque Bicentenario, la 3° edición del festival "Por amor a la gente" reafirmó la vigencia del folklore. La jornada destacó por la dirección musical de excelencia, la fuerte presencia de mujeres en el escenario y un cierre de antología con los máximos referentes del género.
Lo que se vivió el pasado miércoles 8 de abril en el Parque Bicentenario no fue solo un recital, fue una declaración de identidad. La tercera edición del festival en homenaje al Chango Nieto logró una convocatoria récord, reuniendo a una multitud de 50.000 personas que vibraron con una grilla que combinó la tradición más pura con las nuevas expresiones de nuestra música.
El éxito rotundo del evento fue el resultado de una sinergia entre lo institucional y lo artístico. La logística y el despliegue estuvieron a cargo de la Municipalidad de Salta y del Gobierno de la Provincia de Salta, pero la visión y el concepto artístico tuvieron una responsable clara: Carla Nieto, la ideóloga detrás de este emotivo tributo que mantiene viva la llama de su padre.
Por su parte, la actuación de Canto Cuatro fue otro de los puntos más celebrados por el público, mientras que la participación de Los Aimo resultó ser un momento muy especial de la tarde, reafirmando con solidez el lugar que ocupan en la escena folclórica.
Además de la emoción aportada por Carla y Luna Nieto, brillaron con luz propia, Paola Arias, Marcela Ceballos, Marina Cornejo, India Menéndez, Son Ellas, Alma Carpera, Sarita Flores y Brenda Sosa
Asimismo, el festival dio espacio a grupos jóvenes que vienen pidiendo cancha con fuerza. Se destacaron las presentaciones de Viday, Terrales, Salta Folk, Tadeo y Huellah, quienes aportaron aire fresco a la tarde salteña. A esta vibrante cartelera se sumaron el encanto de Gaby Morales, la fuerza interpretativa de Juan Carlos Díaz Cuello y el talento de Joel Moreno, sumando diversidad y energía al encuentro.
Un momento de profunda significación durante la jornada fue el reconocimiento público a la obra y la presencia de dos pilares de nuestro cancionero: Roberto Ternán y David Pérez. Los autores, presentes en el predio, recibieron el afecto de los artistas que interpretaron sus obras, subrayando la importancia de quienes ponen letra y música a la identidad de un pueblo.
El festival contó con un hilo conductor de excelencia. Samuel Baldiviezo le imprimió calidez a la tarde, contando también con la valiosa colaboración de Hugo Ruíz. El cierre estuvo en la voz de Rolando Soria, cuya destacada conducción aportó la sensibilidad necesaria para un homenaje de esta magnitud.
Hacia el final, Guillermo Novellis, el carismático cantante de La Mosca, deslumbró con su simpatía y una entrega total ante una audiencia que coreó cada una de sus canciones. La cuota de herencia y tradición continuó con Facundo Toro junto a su hermano Miguel Ángel Toro.
El broche de oro estuvo a cargo del Chaqueño Palavecino, quien brindó un cierre a todas luces, sellando una noche inolvidable en la que el pueblo salteño volvió a decir "presente" para honrar al querido Chango.
La peña Casa Grande: el refugio de la mística
Bajo la coordinación de Fernando Aimo, Casa Grande se convirtió en el búnker operativo del festival, y al finalizar la jornada en el Bicentenario, la peña abrió sus puertas para recibir a todos los protagonistas para una cena de camaradería. Entre platos de un tradicional frangollo, los músicos dieron inicio a una gran guitarreada que se extendió hasta el amanecer, coronando un homenaje que, sin dudas, el Chango habría disfrutado de punta a punta.
