Seclantás formalizó su candidatura para integrar Best Tourism Villages, la prestigiosa distinción otorgada por la organización ONU Turismo a poblados rurales comprometidos con la conservación de su entorno natural, la autenticidad de sus costumbres y el bienestar de sus habitantes.
Ubicada a poco más de tres horas de trayecto desde la capital provincial -tras recorrer la mítica Ruta Nacional 68 y serpentear entre viñedos de altura e imponentes quebradas-, esta joya calchaquí alberga a casi mil personas entre su pequeño casco urbano y diversos parajes circundantes.
Su arquitectura se mantiene como un testimonio vivo del pasado: fachadas de adobe, techos de caña y barro, galerías profundas y anchas calles de tierra que invitan a desacelerar el ritmo cotidiano.
Sin embargo, el alma de Seclantás reside en sus manos tejedoras. Reconocida históricamente como la «Cuna del Poncho Salteño», la localidad custodia un saber textil único. En los patios familiares, el golpeteo rítmico del telar criollo señala el trabajo diario de los maestros artesanos, quienes transforman hilos de lana en prendas icónicas utilizando técnicas ancestrales transmitidas de padres a hijos. Este oficio artesanal representa tanto un orgullo identitario como un sustento económico vital para las familias locales. La propuesta presentada ante las autoridades internacionales resalta además la gastronomía autóctona, un pilar fundamental de la experiencia comunitaria. Las recetas tradicionales, cocinadas a fuego lento en tradicionales hornos de barro, combinan ingredientes cultivados en la zona para dar vida a sabores únicos que conquistan a cada visitante.Esta postulación no solo coloca a Seclantás en una selecta lista de candidatos nacionales, sino que reafirma el valor de las comunidades rurales capaces de sostener su identidad viva. Frente a las imponentes cumbres andinas, el pueblo demuestra que el desarrollo turístico sostenible es posible cuando se fundamenta en el respeto al territorio, el resguardo del patrimonio cultural y la calidez de su gente.
