
Después de más de seis años de gestiones, demoras y una etapa en la que la obra estuvo cerca de quedar paralizada, el nuevo puente quedó habilitado para el tránsito vehicular. La nueva infraestructura fue inaugurada por el gobernador Gustavo Sáenz, en un acto donde también se encendió el sistema de iluminación.
La puesta en funcionamiento del puente representa un cambio en la conexión vial de Vaqueros y La Caldera y forma parte de una obra que, según explicó Sáenz, tuvo que atravesar distintas dificultades para poder llegar a esta instancia.
“Esta no es la obra de una persona, esta es la obra de un conjunto de personas que la impulsaron”, sostuvo el mandatario durante el acto.
Siguiendo esa línea destacó a los vecinos de la zona: “Es la obra de los que viven acá, que nunca bajaron los brazos y pelearon, y lucharon”.
La obra, sin embargo, estuvo cerca de quedar detenida. Recordó que durante una de sus recorridas por la zona comenzó a notar que cada vez había menos avances. “Pasaba por aquí, veía cuatro obreros trabajando, había bajado muchísimo la cantidad de gente trabajando, empecé a ver que algún movimiento de las máquinas y digo, como decimos, van a levantar campamento y se van”, comentó.
Según explicó, esa situación se produjo luego de que el nuevo Gobierno nacional tomara la decisión de frenar distintas obras. “Y eso pasó cuando asumió el nuevo gobierno que tomó la decisión de que no hay más obra”, señaló.
No obstante, aclaró que no es necesario buscar responsables. “No voy a buscar culpables en esto sino que le voy a contar cómo encontramos la solución, porque eso de echarnos la culpa y ver quién tiene razón, a la gente no le importa, la gente quiere una solución y acá estamos, esta es la solución”, afirmó.
Dijo que fue la decisión de evitar que la empresa encargada de la obra abandonara definitivamente los trabajos.
“Si se van no vuelven, si se van no vuelven”, repitió durante su discurso. En ese contexto, contó que la Provincia buscó una alternativa legal y financiera para sostener la construcción mientras se resolvía el financiamiento nacional.
“La Provincia pone la plata, pero la empresa no se va”, explicó.
De acuerdo con lo señalado por el gobernador, la Provincia desembolsó más de $6.100 millones para permitir la continuidad de los trabajos, mientras que Nación ya habría reintegrado unos $3.600 millones.
“Voy a pelear para que nos devuelvan el dinero de Nación, y lo vamos a lograr porque lo gestioné”, aseguró.
Durante el acto también estuvieron el vicegobernador Antonio Marocco, la intendenta de Vaqueros, Andrea Salvatierra, el titular de Vialidad Nacional, Federico Casas, y la senadora nacional Flavia Royón, entre otros funcionarios.
La ceremonia incluyó la bendición de la obra, a cargo del presbítero Martín Farfán, el encendido del nuevo sistema de iluminación, el corte de cintas y una recorrida por la infraestructura antes de la habilitación del tránsito.
Hacia el final de su discurso, Sáenz buscó darle al puente un significado que excediera su función vial.
“Este puente va a quedar y pasarán muchas generaciones”, afirmó. Y cerró: “No hay que construir muros entre los argentinos, hay que construir puentes que nos encuentren unidos”.
El viejo puente seguirá en pie
La habilitación del nuevo puente no significará la desaparición de la estructura histórica que durante décadas permitió cruzar el río Vaqueros.
Sáenz anunció que el antiguo puente será conservado y destinado al tránsito peatonal. “Vamos a conservar el histórico, no podemos dejar de tener ese puente que tantos nos vio pasar, ir y venir por la zona”, sostuvo.
De esta manera, la nueva estructura quedará destinada al tránsito vehicular, mientras que el puente histórico continuará pero de manera peatonal.
