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Entrevistado por Punto Uno Streaming, el corredor inmobiliario Matías Fernández insistió en que el mercado salteño exige cada vez más precisión.

En un contexto de alta oferta, improvisar el valor o salir a vender sin papeles suficientes puede transformar una operación posible en una propiedad estancada.
Salir al mercado con una propiedad no equivale a venderla. Esa es una de las principales advertencias que Fernández al analizar cómo debe encararse una operación inmobiliaria en Salta, donde, según señaló, hoy se vende entre el 10% y el 15% de lo que se publica.

El primer paso, remarcó, es una tasación seria. El valor de una propiedad no debería surgir de una expectativa personal ni de referencias imprecisas, sino de una evaluación profesional que contemple tipo de inmueble, ubicación, superficie, estado general y comportamiento real del mercado.
Una mala tasación puede dejar una propiedad fuera de precio durante meses y frustrar la posibilidad de concretar la venta.
Fernández también destacó la importancia de la autorización de venta, un documento privado en el que el propietario deja asentado qué inmobiliaria va a intervenir, bajo qué condiciones y con qué parámetros comerciales.
Esa autorización no siempre supone exclusividad, pero sí permite ordenar el trabajo, dar seguridad a la operatoria y evitar conflictos cuando aparecen interesados u ofertas.
Otro aspecto decisivo es la documentación. Escritura, matrícula o catastro, DNI del titular, libres de deuda y, si corresponde, sucesión o declaratoria de herederos, forman parte del respaldo básico para ofrecer una propiedad con seguridad.
También recomendó contar con planos cuando estén disponibles, ya que facilitan el análisis posterior de la escribanía y reducen demoras al momento de avanzar con la operación.
La secuencia, explicó, debería ser clara: primero una tasación correcta, luego la revisión de la documentación, después la firma de la autorización de venta y recién entonces el inicio de la comercialización.
En esa lógica, publicar una propiedad puede hacerlo cualquiera, pero venderla en condiciones adecuadas requiere método, orden y respaldo profesional.