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El mapa turístico de la provincia exhibe luces de alerta en uno de sus epicentros más significativos. Coronel Moldes, la localidad que custodia las costas del dique Cabra Corral y que históricamente se ha consolidado como un imán para el esparcimiento local y nacional, experimenta una notable desaceleración en su flujo de visitantes.

La merma en los indicadores genera incertidumbre entre los prestadores locales y ha encendido los esquemas de contingencia en la administración municipal.
El jefe comunal, Omar Carrasco, exteriorizó su inquietud al ratificar públicamente que la afluencia de viajeros se ubica de forma nítida por debajo de las marcas registradas en temporadas pasadas. Según el balance oficial aportado por el intendente, durante las jornadas de descanso de los fines de semana las estadísticas de ocupación fluctuaron en un margen de entre el 70% y el 80%. Si bien en otros contextos estas cifras podrían considerarse aceptables, para la dinámica moldeña representan un retroceso sensible: la norma habitual en el municipio solía ser el cartel de "localidades agotadas" y el pleno total en sus plazas disponibles.
El enfriamiento de la demanda no se distribuye de manera uniforme, pero lacera de forma directa la microeconomía de la región. A pesar del escenario restrictivo, el Intendente Carrasco aclaró que por el momento el tejido empresarial resiste: no se ha constatado un fenómeno de cierres masivos o quiebras de establecimientos. No obstante, advirtió que la caída real en el volumen de transacciones debilita los márgenes de rentabilidad de un entramado comercial compuesto, fundamentalmente, por pequeños emprendedores y prestadores de servicios independientes.
La coyuntura obligó a modificar la agenda de la administración pública, acelerando los canales de diálogo con el sector privado. El Poder Ejecutivo de Coronel Moldes dispuso un esquema de articulación directa junto a la Cámara de Turismo local con el propósito explícito de estructurar campañas de promoción y traccionar nuevos flujos de viajeros hacia el Valle de Lerma.
Las proyecciones inmediatas apuntan a diversificar los atractivos más allá de la tradicional temporada estival o los fines de semana largos, apelando a captar al público de cercanía mediante propuestas integradas que mitiguen la crisis que hoy afecta a una de las postales más emblemáticas de la geografía salteña.