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Flybondi volvió a quedar en el centro de las críticas en plena temporada alta de verano tras acumular demoras y cancelaciones en casi un millar de vuelos en apenas dos semanas. Entre el 24 de diciembre de 2025 y esta semana registro 125 operaciones afectadas, con un promedio de 57 vuelos diarios con inconvenientes, según el relevamiento del sitio especializado "Failbondi".

El impacto de esas demoras adquiere una dimensión mayor al observar el tiempo total perdido por los pasajeros. De acuerdo con el mismo registro, en solo 16 días la compañía acumuló 7.120 días de retraso, una cifra que equivale a 19 años, 6 meses y 5 días de espera. El dato expone la magnitud del problema operativo en un período de máxima demanda, con miles de viajeros afectados en todo el país.

La situación se da en el marco de un modelo aerocomercial que el gobierno de Javier Milei suele destacar como ejemplo de la desregulación del mercado y del crecimiento de las aerolíneas de bajo costo. Sin embargo, los números reflejan las dificultades estructurales de una operación que funciona con márgenes ajustados y escasa capacidad de reacción ante imprevistos.

 

Ya fue multada

En enero de 2025, la provincia de Buenos Aires multó a Flybondi por más de $300 millones por sus vuelos cancelados pero poco cambió un año más tarde: tomó la decisión tras 2.400 reclamos de usuarios.

La administración de Axel Kicillof consideró que existía “una conducta sostenida en perjuicio de los derechos de los consumidores”.

La acumulación de inconvenientes volvió a poner bajo la lupa el esquema de atención al cliente de la aerolínea. Desde Flybondi aseguraron que durante los picos estacionales el sistema se refuerza, incluso con mayor presencia de personal en los aeropuertos. También destacaron la incorporación de herramientas de autogestión para cambios desde la web, además del call center, el correo electrónico, las redes sociales y las oficinas de atención en Ezeiza y Aeroparque.

No obstante, la propia empresa admitió que en contextos de ocupación plena la capacidad de reubicación se vuelve limitada. “En inicios de temporada este objetivo puede volverse más complejo por el nivel de ocupación que tienen todos los vuelos existentes”, reconocieron, en referencia a la dificultad para reacomodar pasajeros cuando se producen cancelaciones masivas.