Gobierno de Salta
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Los productores salteños reclaman que las medidas nacionales para favorecer a las economías regionales no son efectivas. Reclaman un subsidio de asistencia por 1.500 millones de pesos y la declaración de emergencia agropecuaria.

La sequía y los incendios plantean ya complicaciones y por eso los dirigentes rurales solicitaron al Gobierno de la Provincia la declaración de la emergencia y/o desastre agropecuario: los relevamientos para cuantificar las pérdidas iniciarán mañana.

El panorama actual, tras la sequía, heladas e incendios es devastador, pero se anticipan consecuencias aún mayores para el 2023, puesto que la siembra de cultivos grandes como maíz y soja no se pueden concretar en un suelo que no reúne las condiciones. Así lo habíamos anticipado en estas páginas en la voz del presidente de la Sociedad Rural Salteña, Carlos Segón, quien anunciaba los primeros inconvenientes en plantaciones de trigo, vid, maíz, cebolla y nogales.

Sin tener un relevamiento de las pérdidas totales, Segón anunció que están pidiendo al Gobierno provincial la declaración de la emergencia agropecuaria. De esta forma podrán iniciar el conteo de la devastación en cada sector.

Segón estimó que “la escaza cosecha de trigo tendrá graves consecuencias para el ingreso de dólares y retenciones en lo inmediato y para el próximo año, con las cosechas de soja y maíz vamos a ver la misma situación para marzo y abril. Esto significa menos dólares para el Banco Central”, anticipó.

Por último, recordó como única alternativa de asistencia, que se cumpla con los 1.500 millones de pesos en subsidios que prometió el Gobierno Nacional y que se espera sean distribuidos en las producciones de acuerdo a la afectación que haya tenido.

 

Una solución que no aporta

Por otra parte, el dólar preferencial anunciado para el sector productivo afectado por las inclemencias climáticas resulta insuficiente y su beneficio para los salteños sería nulo, en palabras de los propios productores locales.

Es que la medida que rige desde el 20 de noviembre hasta fin de año, que ofrece un tipo de cambio diferenciado para la exportación, no alcanzará a las operaciones locales.

Sobre el tema, Lucas Norris, presidente de la Asociación de Productores de Granos del Norte (PROGRANO), explicó que “ofrecer un dólar diferencial por treinta días es no entender cómo funcionan las economías regionales. No podemos hacer negocios en 30 días, por lo tanto esto no nos beneficiará. El mundo tiene muy aceitados sus sistemas de exportaciones y negocios y se deben pensar en al menos cuatro meses para concretar operaciones. No es como la soja, que puede anotar una exportación y negocios entre particulares en 30 días. Lamentablemente no es algo que nos beneficie”, reclamó.

“El campo necesita agua, venimos de años secos, ahora venimos de un invierno seco y para una recomposición necesitamos de agua lluvias importantes. Pero hay ciclos en la provincia y en lo relativo a los cultivos importantes de soja, maíz y poroto no se pudo sembrar nada en invierno”, advirtió.

“Ante este panorama, el Gobierno Nacional ofrece un dólar diferencial para economías regionales, pero la medida tiene una duración muy corta lo que no permite hacer ninguna exportación. Con estas condiciones los beneficios son nulos y esta media no ayuda para nada al sector de la provincia de Salta”, agregó Segón. 

 

La sequía está devastando al ganado

11 20 campo1La sequía no solo afecta a las producciones de la agricultura, sino que tiene sus consecuencias devastadoras para la ganadería.

En primer lugar, la pérdida de cultivos de sorgo y trigo y lo que respecta a la producción de alfalfa impacta en la ganadería. Pero de forma más directa, el ganado se está perdiendo por falta de agua. Esto está impactando el peso del ganado, en la producción láctea y quienes más lo sufren son las crías, indicó Segón.

 

Cultivos de invierno

11 20 campo2La falta de lluvias golpeó duro en los cultivos de invierno, que afectó la producción de sorgo y trigo y se espera que, de lo poco sembrado, sea de baja calidad comparado a otras temporadas.

“Lo que estamos pudiendo sostener son cultivos con riego propio, porque las lluvias no llegan y es muy poco lo que se puede hacer contra eso”, señaló Norris, desde PROGRANO.