
El diputado nacional y exministro de Defensa en una entrevista con Punto Uno, acusó al Gobierno argentino de facilitar la salida de Bolsonaro hacia Estados Unidos y reclamó explicaciones sobre el posible uso de recursos de inteligencia. También cuestionó la política exterior de Milei, advirtió sobre los cambios en la ley de Defensa y anticipó que el peronismo puede llegar unido a 2027.
Usted sostiene que el Gobierno argentino participó de la salida de Bolsonaro. ¿En qué se basa?
- Bolsonaro se fugó de Brasil y, sin la complicidad del Gobierno argentino, no hubiese podido llevarse adelante. Si no tenía ningún problema para salir, ¿por qué no se fue desde el aeropuerto de Brasilia? Recorrió 1.200 kilómetros hasta la Triple Frontera, ingresó a la Argentina y después tomó un vuelo privado con un plan de vuelo que evitaba sobrevolar el espacio aéreo brasileño. El Gobierno argentino le prestó la logística que necesitaba para llegar a Miami. Creo que esto se hizo en consonancia con el Gobierno de Estados Unidos, de Donald Trump. Hay un trípode: el fugado y los dos que permitieron la fuga, Milei y Trump. Estamos pidiendo informes para conocer qué participación tuvieron Migraciones, Cancillería, el Ministerio de Seguridad y la SIDE. Queremos saber si hubo comunicaciones con la CIA y la agencia brasileña de inteligencia, ABIN, si se utilizaron recursos humanos y logísticos y si se recurrió a gastos reservados.
¿Qué grado de certeza tienen sobre el operativo y la intervención de Santiago Caputo?
- Hay cuestiones que todavía deben comprobarse. Si participó un exagente de la CIA que actualmente tiene responsabilidades en Yacyretá, o si había otros tres aviones preparados para facilitar la salida, son datos que habrá que verificar. Pero el involucramiento político del Gobierno argentino es insoslayable. El Gobierno quiso mostrar esa complicidad. Por eso mandó a Santiago Caputo, un asesor con menos responsabilidades institucionales, pero más poder que cualquiera de los ministros, a garantizar la operación en el lugar. Caputo tiene poder, pero no responsabilidades institucionales. Si hubo órdenes, probablemente las suyas fueron verbales, mientras que las responsabilidades formales quedan en los funcionarios que deben ejecutarlas. Es un personaje que se disfraza permanentemente. En esta oportunidad se disfrazó de Superagente 86, intentando manejar todos los hilos de una operación de inteligencia.
¿Qué le reclamaron concretamente al titular de la SIDE?
- Pedimos saber si hubo personal de inteligencia involucrado, cuántos agentes participaron y quiénes fueron. También preguntamos si existieron comunicaciones con agencias extranjeras, si se utilizaron equipamientos y recursos logísticos de la SIDE y si se emplearon fondos reservados para financiar alguna parte del operativo. Además, queremos conocer qué papel cumplió Santiago Caputo, si tuvo contacto con personal de inteligencia y si impartió directivas. Esto último es especialmente importante porque no tiene ninguna relación orgánica ni funcional con la SIDE. El presidente de la comisión, Sebastián Pareja, recibió la nota y la remitió al organismo. Esperamos una respuesta y después evaluaremos su contenido.
¿Qué consecuencias puede tener este episodio para la relación entre Argentina y Brasil?
- Argentina pierde mucho. La relación bilateral está en el peor momento de su historia. Brasil es nuestro principal socio comercial y el 75% de las manufacturas de origen industrial argentinas tienen como destino ese país. También tenemos una integración muy fuerte en las zonas de frontera y estamos dando los primeros pasos para implementar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Argentina y Brasil deberían trabajar juntos para analizar sus consecuencias. Además, el Gobierno se está aislando del continente. Los presidentes de Chile, Perú, Colombia, Ecuador y Bolivia reconocieron el triunfo de Lula. El único que no lo hizo fue Milei. Un presidente puede tener las afinidades ideológicas que quiera, pero tiene la obligación institucional de respetar las instituciones. Todo se hizo con la anuencia del Departamento de Estado norteamericano.
¿Se están flexibilizando las sanciones contra empresas que operan en Malvinas?
- Claramente que sí. Desde el principio dijimos que ese proyecto era un caballo de Troya. Tiene 133 artículos y ocho títulos. El primero establece sanciones contra empresas que explotan el Atlántico Sur con autorización de las islas. Pero después incorpora modificaciones a la Ley de Defensa, crea un Consejo de Seguridad Nacional, habilita la ley de derribo, contempla el hundimiento de buques e incluye cambios vinculados con los partidos políticos, la libertad de prensa y el registro antiterrorista. Primero apareció Lamelas señalando que el proyecto afectaba a empresas estadounidenses. Después Christopher Landau ratificó esa posición durante su visita a la Argentina y el Gobierno modificó el texto. Los fondos de inversión que financian a las empresas que operan en el Atlántico Sur podrán seguir haciéndolo sin recibir sanciones. Es una ley que se presenta como una defensa de la soberanía, pero que termina modificándose cuando una potencia como Estados Unidos manifiesta que sus intereses están afectados. El Gobierno tiene una dependencia enorme de Washington en materia de política exterior, Economía, Defensa y Seguridad.
¿Qué riesgos implica incorporar a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior?
- Las Fuerzas Armadas deben estar destinadas a defender nuestra soberanía en los espacios aéreo, marítimo y terrestre. Si las involucrás en tareas de seguridad interior, debilitás su misión principal. Además, la experiencia argentina demuestra que cada vez que se las utilizó para estas funciones hubo un aumento de la violencia institucional, víctimas inocentes y problemas que no se resolvieron. Argentina tiene cuatro fuerzas federales: Gendarmería, Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Policía Federal. También cuenta con las policías provinciales. No creo que la solución al narcotráfico y al crimen organizado sea sumar efectivos militares a la seguridad interna.
¿Cómo ve al peronismo de cara a las elecciones de 2027?
- Me parece alentadora la reunión de dirigentes que se realizó en la Casa de La Pampa. Según me transmitió Germán Martínez, hubo un muy buen clima y mucha cordialidad. Se acordó trabajar sobre el presupuesto y evitar que el Gobierno elimine o suspenda las PASO. Creo que se encontró un ámbito representativo, con gobernadores, presidentes de bloques y dirigentes importantes. El fantasma de la división está cada vez más lejos y considero que el peronismo va a concurrir unido a las próximas elecciones.
Si el peronismo va unido, gana seguro. Siento que la gente no aguanta más a Milei, no lo soporta más. Le picaron el boleto. Tenemos que construir una gran coalición con otros sectores políticos, contar con un programa y liderazgos eficientes. Esa es la manera de ofrecer una alternativa y sacar al país adelante.
