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Mariano Arancibia

En una entrevista con Punto Uno, el subsecretario de Relaciones Internacionales del Gobierno de la provincia de Buenos Aires, analizó la situación económica. También se refirió al rol de Axel Kicillof y a las posibilidades de alcanzar la unidad del peronismo y de otros sectores opositores.

¿Qué impresiones te dejaron los encuentros con los distintos sectores?
- Estuvimos reunidos con autoridades de la Universidad Nacional de Salta, estudiantes y referentes gremiales, debatiendo acerca de la situación de las universidades y del sistema científico-tecnológico, en particular. También analizamos el escenario específico de Salta y discutimos en conjunto algunas propuestas para abordar colectivamente los desafíos que enfrenta el sistema frente a las políticas de recorte de recursos del Gobierno nacional.
Entendemos que estamos atravesando una situación muy compleja, marcada por una política de ajuste que afecta a las universidades, a la investigación y al desarrollo científico y tecnológico. Consideramos que es necesario generar espacios de discusión y organización para encontrar respuestas colectivas frente a este escenario.
La conferencia fue una de las primeras actividades de la jornada. Después nos reunimos con compañeros y referentes de distintas agrupaciones, además de representantes del Sindicato de Farmacia, para conversar sobre la coyuntura política y la construcción del Movimiento Derecho al Futuro. Hay mucha expectativa en torno a una posible candidatura de Axel Kicillof, en un contexto marcado por la crisis económica y social.

¿Cómo caracterizás el momento político y qué posibilidades ves de construir una alternativa opositora a Milei?
- Nosotros creemos que el Gobierno de Milei está obteniendo resultados acordes con su programa económico. Se trata, desde nuestra perspectiva, de un modelo de primarización de la economía argentina, de modernización social y de dependencia total y absoluta de los Estados Unidos e Israel.
La Argentina tiene una oportunidad histórica que está desaprovechando bajo el Gobierno de Milei. Lo que tenemos que lograr es que las decisiones vuelvan a tomarse en la Argentina y en función del interés nacional. Para eso, por supuesto, hay que llevar adelante un modelo de producción y trabajo que mejore la calidad de vida de todos los argentinos.
En este año en particular, creemos que la gran tarea que tenemos por delante, tanto la oposición en general como el peronismo en particular, es ir construyendo una alternativa que nos permita llegar al año que viene con una oferta electoral acorde con las expectativas del pueblo argentino.
El desafío es construir una propuesta que tenga la capacidad de dar respuestas a los problemas concretos de la sociedad y que permita recuperar una perspectiva de desarrollo, producción y trabajo. Para eso hace falta organización, diálogo y un trabajo sostenido entre los distintos sectores que compartimos la preocupación por el rumbo del país.

Hace poco hubo una reunión entre Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner. ¿Cómo ves la posibilidad de que los distintos sectores puedan llegar unidos a las elecciones?
- Yo creo que el año que viene será clave desde el punto de vista electoral. Como decía recién, entendemos que este es un año de construcción y que, después, los propios tiempos políticos del próximo año seguramente nos conduzcan a todos a trabajar en una candidatura unificada y en un acuerdo que no involucre solamente al peronismo, sino también a todas las fuerzas afines.
Hablamos de sectores que entienden que la Argentina no puede, bajo ningún aspecto, soportar cuatro años más con un Gobierno de Milei. En ese sentido, tenemos un gran optimismo en que las cosas se van a ordenar a su debido tiempo entre los diferentes espacios políticos de la oposición.
Por supuesto, cada sector tiene sus propias perspectivas, sus características y sus tiempos, pero creemos que existe la posibilidad de construir acuerdos amplios. Lo importante ahora es seguir trabajando, generar puntos de coincidencia y establecer una agenda común que permita responder a las demandas de la sociedad.
La discusión electoral tendrá su momento. Hoy la prioridad es fortalecer los vínculos entre los distintos sectores y construir una alternativa que tenga volumen político, representación territorial y propuestas concretas para los problemas que atraviesa la Argentina.

Entonces, por el momento, el planteo es resistir las políticas de ajuste y, al mismo tiempo, construir una alternativa política. ¿Cómo se traduce esa estrategia en el trabajo cotidiano?
- Nosotros pensamos que, como decimos en la provincia de Buenos Aires y como plantea el gobernador Axel Kicillof, hay que constituirse en un escudo y una red para proteger a los distintos sectores de la sociedad frente al ajuste brutal que está aplicando.
La tarea central de toda la militancia es construir una alternativa. Y esa construcción tiene que hacerse a partir del contacto con los trabajadores, con los estudiantes, con los sectores productivos, con las universidades y con todos aquellos que hoy están sufriendo las consecuencias de la situación económica.
En esa construcción vendrán después los tiempos de la discusión electoral y se resolverán las candidaturas. Pero el desafío de los próximos meses es terminar de consolidar una alternativa que pueda, finalmente, resolver los problemas que vemos día a día en nuestro país.
Estamos hablando del empeoramiento de las condiciones de vida, la desocupación, el cierre de pequeñas y medianas empresas, la caída de los salarios y la pérdida de poder adquisitivo de los jubilados. Hay una agenda social enorme que atender y que, desde nuestra perspectiva, está directamente relacionada con las consecuencias del modelo económico de Milei.

¿Qué importancia le asignás a ese intercambio entre las provincias y a la construcción de una agenda común frente al escenario nacional?
- Creo que es fundamental. La situación que atraviesa la Argentina requiere que podamos generar ámbitos de discusión y articulación entre las provincias, porque muchos de los problemas que observamos en el territorio tienen un origen común y requieren respuestas que no pueden pensarse de manera aislada. El encuentro con estudiantes, trabajadores, investigadores y referentes políticos nos permite identificar cuáles son las principales preocupaciones de cada lugar y, a partir de ahí, avanzar en propuestas que contemplen esas realidades.
También es importante comprender que la construcción de una alternativa política no puede hacerse solamente desde los espacios dirigenciales. Necesitamos escuchar a la sociedad, recuperar el contacto con los distintos sectores y elaborar una propuesta que esté vinculada con sus necesidades concretas.
Ese es el trabajo que tenemos por delante. La prioridad es construir una alternativa con capacidad de representar esas demandas y de ofrecer respuestas a los problemas económicos y sociales que hoy afectan a la Argentina.
La discusión electoral llegará en su momento. Ahora tenemos que trabajar para que esa alternativa exista, se fortalezca y pueda convertirse en una propuesta de gobierno de cara a 2027.