10 20 gb886

Fortalecer los vínculos comerciales de este a oeste y reducir la dependencia de los circuitos tradicionales de transporte, es el gran desafío planteado; incluye recuperar el protagonismo del ferrocarril, mejorar la salida de mercadería y coordinar inversiones entre el sector público y las empresas.

Salta necesita ampliar sus alternativas para transportar lo que produce y llegar a nuevos destinos comerciales. Ese fue uno de los planteos centrales que dejó Sergio Camacho, jefe de Gabinete provincial, durante la Cumbre Provincial de Infraestructura y Logística, donde expuso sobre las dificultades que enfrenta la región y las oportunidades que podría abrir una mejor conexión con los mercados internacionales.
Durante su intervención, el funcionario sostuvo que el norte argentino debe empezar a mirar con mayor atención hacia el oeste, sin dejar de lado los vínculos existentes con el resto del país.
La propuesta consiste en aprovechar la ubicación geográfica para facilitar el intercambio comercial con los países vecinos y acercar la producción local a los puertos del Pacífico.
Uno de los puntos señalados fue la necesidad de fortalecer los ramales ferroviarios C-14 y C-15. Estas vías forman parte de las alternativas que podrían mejorar el traslado de cargas y ampliar las opciones disponibles para las economías regionales.
Su desarrollo permitiría avanzar hacia recorridos comerciales diferentes de los que históricamente concentraron buena parte del movimiento de mercadería en Buenos Aires y Rosario.
La dependencia de esos centros de distribución representa una de las dificultades que enfrenta el norte para competir en mejores condiciones. Los costos y las distancias que implica transportar productos hasta los principales puertos pueden convertirse en un obstáculo para las empresas que buscan ampliar sus ventas fuera del país. Por eso, contar con otros recorridos aparece como una posibilidad para mejorar la competitividad de la producción salteña.
Sin embargo, avanzar en esa dirección requiere algo más que obras. Camacho consideró necesario que los organismos públicos y el sector privado trabajen de manera coordinada para definir prioridades, promover proyectos y sostenerlos en el tiempo. En ese esquema, el Estado tendría la tarea de generar las condiciones necesarias para que las inversiones puedan concretarse y tengan un impacto en la actividad económica.
El funcionario también destacó la importancia de mantener una planificación que no dependa exclusivamente de los cambios de gobierno. La continuidad de los proyectos, señaló, es una condición importante para que las iniciativas de infraestructura puedan desarrollarse y ofrecer resultados a largo plazo.
La discusión cobra relevancia en una provincia que busca ampliar sus oportunidades productivas y comerciales. Una red de transporte más eficiente podría facilitar el movimiento de materias primas y productos elaborados, mejorar el acceso a compradores extranjeros y favorecer la instalación de nuevas actividades económicas.
El desafío será convertir esos planteos en obras concretas y conexiones que funcionen. El objetivo no pasa solamente por tener una ubicación favorable en el mapa, sino por contar con los medios necesarios para aprovecharla, generar más oportunidades laborales y conseguir que una mayor parte del valor de su producción sea más fácil trasladar.
En la jornada también participaron el ministro de la Producción y Minería, Ignacio Lupión; la secretaria de Financiamiento, Liliana Corona; y el coordinador de Relaciones Políticas y Planificación Estratégica de la Gobernación, Ricardo Villada.