
Posadas será sede de un nuevo encuentro de provincias del NEA y el NOA argentino. Para Hugo Passalacqua será una plataforma para mostrar la nueva realidad misionera tras el quiebre con el caudillo Carlos Rovira. La relación con la Nación está en revisión.
Durante los primeros días de agosto, Posadas recibirá a los mandatarios de las provincias que integran el Norte Grande. Bajo este paraguas se convocan Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, Santiago del Estero, Tucumán, Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones.
Las cumbres sirven para replantear las necesidades de inversión e infraestructura de esta región. Esta realidad atraviesa a todos los distritos, a pesar de las diferentes realidades políticas y económicas que atraviesan.
Este encuentro en particular permitirá al mandatario misionero Hugo Passalacqua mostrar cuál es la nueva realidad política de su provincia. Desde principios de siglo, funcionó un sistema donde la administración estaba en cabeza del gobernador y el poder político quedaba en manos del caudillo Carlos Rovira. El reciente quiebre alteró esa ecuación. Ahora Passalacqua busca el centro de la escena como plataforma para su reelección.
El nuevo escenario reconfigurará las relaciones de Misiones, una provincia que venía siendo aliada de la Casa Rosada, con la gestión de Javier Milei.
Dos líneas paralelas
El Jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene buena relación con las dos facciones en que se partió el oficialismo misionero. Hasta ayer nomás, Passalacqua y Rovira estaban bajo el sello del Frente Renovador de la Concordia. Uno gobernaba, el otro manejaba los hilos políticos. Pero el mal trago de las elecciones 2025 trastocó todo. La Renovación logró una victoria ajustada en las provinciales y perdió frente a LLA en las nacionales.
Ahora el escenario quedó partido. Si Santilli necesita acordar los votos misioneros en el Congreso, su interlocutor es Rovira. Por ahora los senadores y diputados nacionales se mantienen bajo el paraguas del caudillo. En la sesión de la semana pasada, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut contribuyeron a que los libertarios tuvieran quórum.
Sin embargo, hay versiones de que podría haber un quiebre. Las miradas apuntan al exmandatario Oscar Herrera Ahuad, integrante de la Cámara baja. En el círculo que rodea al Gobernador misionero reconocen que hay diálogo político con él. Esto de por sí es un diferencial. Con el resto del rovirismo los puentes están cortados desde mediados de abril.
En “la Rosadita" (como le dicen a la sede gubernamental misionera) aseguran que el alineamiento con el oficialismo de los representantes de la tierra colorada en el Congreso no agrada. “No estamos en sintonía con lo que se viene votando”, confesó una persona de estrecha relación con Passalacqua.
Sin embargo, reconoce que hay “teléfono abierto” del Gobernador con Santilli. Y que el resto del funcionariado provincial conversa a diario con sus pares nacionales.
Passalacqua buscará la reelección el año próximo. Su base política son los intendentes. En su entorno sueñan con sumar al peronismo y al radicalismo. Y volver a enamorar a los que se fueron corridos por las prácticas del rovirismo.
