El ex gobernador cuestionó el rumbo del país bajo la gestión de Javier Milei, aseguró que “los hechos demuestran” sus advertencias sobre el ajuste y calificó al modelo económico como “excluyente”. Llamó a reconstruir una alternativa política con eje en la educación y la participación.
En relación al rumbo nacional afirmó: “los hechos demuestran que cuando nosotros decíamos lo que iba a pasar, pasó”. Y recordó su posicionamiento electoral: “le dije a los salteños que éramos la única opción para evitar que todos apoyen las medidas de ajuste de Milei”.
En ese sentido remarcó la necesidad de un proyecto político más allá de los nombres por lo que evitó personalizar el debate dentro del peronismo y planteó la necesidad de un proceso amplio: “el peronismo debe construir una gran elección interna abierta donde se definan todos los candidatos, desde presidente hasta el último concejal”.
En ese marco, reconoció la existencia de distintos sectores dentro del espacio, entre ellos los que referencian a Cristina Fernández de Kirchner o Axel Kicillof, pero insistió en que el desafío central es generar una propuesta superadora y no repetir esquemas del pasado.
Asimismo advirtió: “el problema es que en nombre del peronismo se hicieron muchas cosas mal. Ahora hay que hacerlas bien, pero no destruir todo” y aprovechó para criticar al modelo económico de Milei al tiempo que lanzó una advertencia social ya que definió al esquema económico vigente como “un modelo de fuerte concentración de la riqueza”, “donde sobran millones de argentinos”.
Sin embargo, planteó que la respuesta debe construirse desde el país: “el cambio hay que hacerlo acá, no esperar que venga de otro lado” y en ese sentido consideró que la educación es el eje central de su propuesta señalando que mientras “el gobierno habla de reforma laboral. Yo creo que la prioridad es la reforma educativa” indicando además que el futuro del país depende de la formación de su población.
Diferencias
“Salta es la única provincia donde todos los diputados y senadores apoyaron las medidas del gobierno nacional” por lo que consideró que “hay una desconexión con una parte importante de la sociedad” frente a lo cual planteó la necesidad de recuperar una posición más firme, “Quiero una provincia que se plante y exija lo que le corresponde”, sostuvo.
Respecto al caso de las turistas francesas, sostuvo: “Nunca me inmiscuí ni me voy a inmiscuir en lo que tiene que hacer la Justicia”, afirmó, al tiempo que remarcó que un gobernador no puede ni debe influir en decisiones judiciales.
Insistió en que cualquier intento de atribuirle responsabilidades responde a intereses políticos: “una de las condiciones básicas del sistema democrático es la división de poderes. Un gobernador no puede levantar el teléfono para decirle a un juez lo que tiene que hacer”. Reiteró en que su rol como titular del Poder Ejecutivo provincial no implicó ningún tipo de participación en el desarrollo ni en las resoluciones del caso.
