
El secretario de Juventud de la CGT, Sebastián Maturano, en dialogo con Punto Uno cuestionó la reforma laboral impulsada por el Gobierno y advirtió que no solo recorta derechos, sino que también apunta a limitar la huelga, debilitar la negociación colectiva y golpear a los sindicatos en medio de una recesión con cierre de empresas y pérdida de empleo.
Maturano, criticó la reforma laboral impulsada por el Gobierno y advirtió que no solo implica una pérdida de derechos para los trabajadores, sino también un intento de debilitar al movimiento sindical. En diálogo con Punto Uno Streaming, sostuvo que varias de las medidas incluidas en el proyecto afectan herramientas centrales de organización y negociación de los gremios.
“Queda un gran enemigo que es el movimiento obrero. La forma de debilitar el movimiento obrero es esta”, planteó el dirigente al referirse a los cambios propuestos en la legislación laboral y al vínculo del Gobierno con los sindicatos.
Entre los puntos que cuestionó, mencionó las restricciones al derecho de huelga, especialmente en sectores considerados esenciales. Según explicó, la reforma introduce limitaciones que reducen la capacidad de protesta sindical. “La herramienta más importante que tiene un sindicato es la capacidad de negociar. Hoy el derecho a huelga tiene un límite”, señaló.
También criticó la posibilidad de priorizar convenios por empresa por sobre los convenios colectivos de actividad. A su entender, ese esquema debilita la negociación colectiva y fragmenta la representación sindical. “Ponerle límite a un convenio colectivo, pedir permiso para poder reunirse y hacer una asamblea, son conceptos que van degradando la función del sindicalismo”, afirmó.
Para Maturano, el debate sobre la reforma laboral además se da en un contexto económico particularmente complejo. El dirigente advirtió que la discusión llega en medio de una recesión que ya impacta en el tejido productivo y el empleo.
“Una cosa es discutir una reforma laboral con una economía en crecimiento y otra con una economía en recesión”, sostuvo. En ese sentido, señaló que en los últimos meses “ya se cerraron más de 20.000 empresas y hubo más de 300.000 despidos”.
Maturano también expresó preocupación por la falta de políticas orientadas a sostener la industria nacional y el empleo. “Yo realmente veo con gran preocupación que no se tenga en cuenta la industria nacional”, advirtió.
Para el dirigente sindical, el escenario actual pone en riesgo tanto el trabajo como la estructura de representación del movimiento obrero, en un contexto donde la actividad económica y el empleo muestran señales de deterioro.
El secretario de Juventud de la CGT reclamó una renovación dentro del justicialismo y cuestionó las formas de construcción política que, a su entender, alejaron representación y legitimidad. En ese marco, sostuvo que el principal cambio no pasa solo por los nombres, sino por la metodología con la que se definen candidaturas y liderazgos.
“Lo primero que hay que renovar es la metodología de construcción”, afirmó. En ese sentido, rechazó que las candidaturas se definan de manera vertical y planteó que “no se elija con un dedo” a quienes deben representar al espacio.
Maturano también advirtió que dentro del peronismo hay dirigentes sin anclaje real en la base militante o social. “Hay gente que no representa ni a 20 personas”, lanzó, al tiempo que pidió una renovación más profunda de la dirigencia.
