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A días de un nuevo aniversario de la Revolución de 1810, el Cabildo volvió a convertirse en símbolo del patrimonio histórico. Mientras el de Buenos Aires sufrió demoliciones, reformas y perdió gran parte de su estructura original, el de Salta logró conservar su esencia colonial y hoy es considerado una de las joyas arquitectónicas más importantes del país.

Así lo explicó la arquitecta e historiadora Claudia Lamas, quien repasó la historia y las diferencias entre ambos edificios históricos durante una entrevista con Punto Uno. “Somos unos privilegiados los salteños porque en Argentina solo hay cinco cabildos declarados Monumentos Históricos Nacionales y uno de ellos está en Salta”, destacó.

Según explicó el Cabildo de Buenos Aires fue profundamente modificado entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, en una etapa donde las élites políticas buscaban transformar la capital argentina siguiendo modelos europeos, principalmente franceses.

“Había una intención de borrar el pasado hispánico y hacer que Buenos Aires se pareciera más a Francia”, señaló.

En ese contexto, las aperturas de la Avenida de Mayo y de las diagonales implicaron la demolición de parte del edificio original. Se eliminaron arcadas, se modificó la torre y el Cabildo terminó perdiendo gran parte de sus características coloniales.

“En 1935 el Cabildo de Buenos Aires había perdido totalmente sus características originales”, remarcó. Recién en 1945 el arquitecto Mario Buschiazzo encabezó una restauración que buscó recuperar parte de la estética histórica del edificio, aunque ya no pudo devolverle sus dimensiones originales.

La historia del Cabildo de Salta fue distinta. En lugar de sufrir demoliciones, el edificio atravesó sucesivas ampliaciones y mejoras que respetaron la estructura original. “Se fue enriqueciendo con el paso del tiempo, pero sin destruir lo anterior”, explicó.

Esa continuidad histórica es una de las razones por las cuales el edificio mantiene hoy un enorme valor patrimonial. Incluso conserva rasgos arquitectónicos únicos que permiten identificar distintas etapas constructivas.

“El Cabildo de Buenos Aires era totalmente simétrico. El nuestro no. La puerta principal no está en el centro y los arcos superiores no coinciden con los inferiores porque fueron agregados posteriores”, detalló.

La especialista también aclaró una idea muy extendida sobre la arquitectura salteña: no todo lo que parece colonial realmente lo es.

“En Salta solo hay tres edificios verdaderamente coloniales: el Cabildo, el Convento San Bernardo y la Casa de Pajarito Velarde”, sostuvo.

El resto de las construcciones que suelen asociarse con ese estilo pertenecen en realidad al movimiento neocolonial impulsado durante el siglo XX, especialmente entre las décadas del 40 y 60.

El Cabildo salteño también tuvo múltiples funciones a lo largo de su historia. Fue sede de gobierno, espacio judicial, cárcel e incluso llegó a albergar viviendas particulares y locales comerciales.

“Recién en 1949 se lo declara Monumento Histórico Nacional y la provincia realiza la expropiación para preservarlo”, explicó.

Además, recordó que en ese edificio fue elegido Martín Miguel de Güemes como gobernador de las Provincias Unidas del Río de la Plata, reforzando así su valor histórico e institucional.