
En un año que se anticipa cuesta arriba para la economía, la Dirección General de Rentas de Salta anunció un paquete de medidas fiscales que empezará a regir durante 2026 y que apunta, al menos en los números, a aliviar la carga sobre comerciantes, emprendedores y contribuyentes en general.
El anuncio fue encabezado por el ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, junto a la directora general de Rentas, Mercedes Uldry, y el director de Administración del organismo, Facundo Romero. El eje de las medidas combina planes de pago más flexibles, rebajas en intereses, premios a quienes cumplen en tiempo y forma y un esquema de incentivo para quienes se suman al sistema tributario.
Uno de los puntos centrales es la continuidad de la alícuota cero durante doce meses para nuevos inscriptos. Según los datos oficiales, este beneficio permitió que 7.000 personas y comercios se incorporaran como contribuyentes, tanto de Salta como de otras provincias que tributan bajo el Convenio Multilateral. La idea es reducir el impacto inicial de la carga impositiva y empujar a quienes hoy están afuera a formalizar su actividad.
En paralelo, Rentas pondrá en marcha un plan transitorio y especial de regularización, formalizado a través de la Resolución N° 2, que estará vigente desde ahora y hasta el 31 de marzo de 2026. Este esquema contempla deudas generadas entre agosto de 2025 y enero de 2026 y ofrece condiciones más blandas que las habituales.
Entre los puntos más relevantes se incluye una reducción del 50% en los intereses de financiación, la posibilidad de acceder a hasta 18 cuotas, y la eliminación del límite de planes activos por contribuyente, algo que suele ser un obstáculo para quienes arrastran compromisos acumulados.
Otro aspecto que el organismo busca reforzar es el reconocimiento a quienes mantienen sus obligaciones al día. El sistema de contribuyentes cumplidores y supercumplidores seguirá vigente y permitirá acceder a descuentos de hasta el 20% en los tributos provinciales. Solo en enero, tras el vencimiento correspondiente a diciembre en Actividades Económicas, alrededor de 15.000 contribuyentes accedieron a este beneficio.
Más de la mitad de ese universo fue catalogado como supercumplidor, lo que en varios casos derivó en saldos a favor, utilizables para compensar períodos fiscales futuros. Un incentivo que apunta a sostener el pago regular en un contexto donde la presión impositiva suele ser uno de los principales reclamos del sector comercial.
Desde Rentas explican que el objetivo general es facilitar la regularización, evitar que las deudas se vuelvan impagables y sostener niveles de recaudación sin recurrir únicamente a sanciones o recargos. La estrategia combina alivio financiero con estímulos al cumplimiento, en un escenario donde muchos contribuyentes llegan con márgenes cada vez más ajustados.
El beneficio de alícuota cero para nuevos inscriptos se mantendrá vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, y forma parte del intento de ampliar la base tributaria sin aumentar la presión sobre quienes ya están dentro del sistema.
