
Los demócratas le arrebataron a los republicanos tanto el Senado como la Cámara de Representantes, lo que significaría un revés de consecuencias imprevisibles para el presidente.
Los demócratas precisaban solo 4 bancas para recuperar el control de la Cámara baja. Ya ganaron un escaño y marchaban con ventaja sobre los republicanos en varias contiendas.
Para poder controlar el Senado, los demócratas precisan conservar sus bancas y ganar 4 escaños que están en manos de los republicanos. Ya lograron un primer triunfo importante en Carolina del Norte con Roy Cooper, que venció al republicano Michael Whatley. Las proyecciones al cierre de nuestra redación levantaban fuertes esperanzas entre los demócratas para recuperar el Senado porque en los estados en los que aún faltaba definición, lideraban en 7 y los republicanos en ninguno.
Más allá de los resultados, las encuestas a boca de urna muestran un fuerte malestar con Trump y la situación económica. Según un muestreo de Reuters, casi nueve de cada diez votantes consideran que el costo de vida es un factor importante en su decisión, dos tercios responsabilizan al presidente por los precios elevados y un 62% desaprueba su gestión. Además, siete de cada diez quieren que el Congreso imponga mayores controles al jefe de la Casa Blanca.
De todas maneras, Donald Trump obtenía un triunfo importante, aunque ajustado, gracias a la victoria en Florida del congresista Byron Donalds, que fue respaldado por el presidente, y que venció al demócrata David Jolly en la carrera por la gobernación, para ser el sucesor del popular Ron DeSantis.
