Gobierno de Salta
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A una semana de haber iniciado su cuarto año al frente de la Provincia, Gustavo Sáenz, realizó un balance de su intervención como gobernador y se refirió a la falta de agua. Asimismo, habló sin rodeos sobre la oposición y les pidió que “vayan a los lugares en donde están sufriendo los salteños”.

En medio de una fuerte crisis hídrica que golpea al norte provincial, el gobernador no escamoteó hablar del complicado asunto. Explicó que el Dique Itiyuro, que abastece al 90% de la población de Mosconi, Tartagal y Aguaray, no fue planificado y colapsó.

Los diques Itityuro y Limón se abastecen de las vertientes de Acambuco y Caraparí y “cuando no llueve no hay agua y el 90% necesita dicho abastecimiento”, dijo a la vez que remarcó “la naturaleza no nos está acompañando, es la sequía más grande de los últimos 50 años”.

Un tema insoslayable en la entrevista que brindó a FM Aries fue qué pasó con las obras prometidas en la gestión anterior y que no se hicieron. “Yo puedo decir: acá no se hizo esto, ni aquello, pero en definitiva deben actuar los órganos competentes”, señaló. Y paso siguiente subrayó: “Buscar culpables no le da agua a la gente”.

En ese sentido, indicó que su competencia de máxima es planificar y ejecutar acciones concretas junto a expertos en el área. Al respecto, dijo: “trabajar en proyectos ejecutivos reales y por eso trabajamos con gente de la zona e idónea y con la UNSa, porque de nada sirve perforar y que no haya agua”.

Ante la preocupante situación que atraviesa el norte de la Provincia, Sáenz asumió toda la responsabilidad que le cabe: “A la solución la tengo que dar yo, porque soy el gobernador”. Y dejó en claro que su gobierno está “invirtiendo una cantidad de dinero importante”.

Entre las acciones que se están llevando adelante, informó que, independientemente del dique, se está buscando agua subterráneas en distintos lugares del Departamento San Martín y se gestionan financiamiento para poder llevar adelante inversiones.

“Cuando fui intendente, rezaba para que no llueva porque se inundaba la ciudad, ahora me toca rezar para que llueva. Son cosas que pasan y afectan a la gente. Estuve en Aguaray en Mosconi, Tartagal. La situación es penosa. Es doloroso ver a niños cargando bidones. Sin una gota de agua”, indicó Gustavo Sáenz y les pidió a sus ministros ponerse en el lugar de los vecinos y entender su enojo e indignación.

 

Continuidad en las obras

El mandatario salteño dejó en claro que, si bien se están realizando obras de envergadura, no serán suficiente para dar una solución definitiva y al respecto señaló que es importante una planificación a largo plazo. “El que venga tendrá que seguir haciendo”, reconoció.

El problema, según lo manifestado por el gobernador, es que si no se fortalece el trabajo que inició, a largo plazo solamente será un parche “Si el que viene no sigue haciendo las obras que corresponden, en 20 años, tendrán los mismos problemas”, vaticinó y recordó “Me pasaba en la ciudad, si no se hacían obras de mitigación, se seguía inundando, porque se seguía expandiendo”.

Sáenz justificó su presencia en el norte días pasados porque “desde aquí (por Capital), a veces se preguntan si no será alarmismo, pero lo real es que sí es para tanto” empatizó con la gente que vive en la zona y dijo “Hay que poner la cara y aceptar la bronca que la gente tiene, porque tiene razón”.

Puntualizó que seguirá trabajando para revertir esta situación, que lo hará también con los gobernadores. Apuntó contra los diputados nacionales: "sacan ventajas, son oportunistas y terminan haciendo nada", aseveró

“A nosotros no nos da para subsidiar el calor que tienen en Buenos Aires, que tienen la costumbre de dejar el aire acondicionado prendido, situación que en Orán o en Tartagal no se podría hacer, da bronca", lamentó el mandatario.

"Lo mismo pasa con el transporte, porque allá lo subsidian y acá nos dan migajas, y si no subimos el boleto es imposible seguir adelante", indicó.